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Guerra lamenta que a la "deslealtad" del nacionalismo con la nación española se suma ahora la de Podemos

El exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra lamenta que a la "deslealtad" que, a su juicio, ha cometido el nacionalismo con la nación española, después de que todos acordaran la Constitución de 1978, "se suma hoy la de la coalición Unidos Podemos, que pretende un proceso constituyente en la dirección de una confederación de naciones".
Así lo señala Guerra en un artículo sobre la reforma de la Constitución publicado en la revista 'Tiempo', recogido por Europa press, en el que defiende que "el mayor desafío" que presenta esta tarea es el de "alcanzar un consenso semejante" al que logró la Carta Magna de 1978.
El exvicepresidente cree que la Constitución "se puede reformar, incluso sería conveniente reformarla", pero añade que "la ausencia de la reforma no puede considerarse un dogal que impida la marcha de la nación".
En este contexto, admite que las razones que esgrimen quienes abogan por una reforma --que pasan desde la mención a la pertenencia a la UE, a la transformación del Senado y la eliminación de los aforamientos-- son "válidas", pero avisa de que no se puede ser "ingenuo" porque la "tensión reformadora" se centra en "el poder territorial".
LOS "ERRORES" DEL 78
Y añade además que la situación actual, con "un número de ciudadanos españoles" preconizando la secesión, se ha visto favorecida por "algunos errores" que se cometieron en 1978.
"El primero y principal fue confiar ingenuamente en las declaraciones de lealtad de los nacionalistas", afirma Guerra, que recuerda que, en el debate de enmiendas al texto constitucional, el portavoz del nacionalismo catalán aseguró que no buscaban la autodeterminación y aseguraba que la que querían es la que llevaba a la Constitución.
Dicho esto, Guerra avisa de otra "deslealtad" que se suma a esta, la de la coalición que encabeza Pablo Iglesias, que quiere "una confederación de naciones". Y lanza un mensaje a los "otros muchos" que hablan de España como "nación de naciones".
"Algunos proponen el concepto de nación en el ámbito estrictamente cultural, pero todos saben que no hay nación que no reivindique un Estado", afirma, sin referirse a nadie en concreto. Tanto el PSE como el PSC defienden ese reconocimiento de la 'nación' y aseguran que no hablan de soberanía, sino de su identidad cultural.
Pese a todo, Guerra deja "un atisbo de esperanza", al recordar que en 1977 no habría sido "optimista" sobre la posibilidad de elaborar una Constitución por acuerdo de todos. "Y aquella Constitución se logró redactar por muy amplio consenso y aprobar por una inmensa mayoría de españoles", termina.