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La Guardia Civil interviene 4 toneladas de hachís y detiene a 26 personas en una operación contra una red internacional

La Guardia Civil ha intervenido este jueves cuatro toneladas de hachís y ha detenido a 26 personas en el marco de la operación 'ARATICU', contra dos organizaciones criminales afincadas en el norte y sur de España, a su vez relacionadas con otra en Marruecos. La operación se ha desarrollado en nueve ciudades españolas, donde se vendía una parte de la droga mientras que otra era distribuida principalmente en Francia, Holanda y Bélgica.
Las 26 detenciones se han producido en Vizcaya (6), Guipúzcoa (6), Madrid (3), Cantabria (3), Málaga (2), Burgos (2), Vitoria (2), Cádiz (1) y Palencia (1), siendo los acusados de nacionalidades española, marroquí y holandesa. En 20 registros en domicilios, garajes, trasteros y locales hostelería la Guardia Civil se ha incautado de cerca de 4,35 toneladas de hachís.
Además, los detenidos contaban con más de 350 gramos de cocaína, diferentes cantidades de marihuana y ketamina, 234.000 euros y 10.000 dolores americanos, 17 vehículos, 71 teléfonos móviles, entre otros efectos que han sido intervenidos.
UNA RED NORTE-SUR CON VÍNCULOS EN EUROPA
La operación se inició cuando los agentes estaban vigilando a un vecino de Parbayón (Cantabria) que realizaba frecuentes viajes al sur de la península regresando en el mismo día, sospechándose que pudiera estar transportando sustancia estupefaciente en cantidades de notoria importancia. Al mismo tiempo se constató que tenía conexión con un grupo organizado de distribución de hachís afincado en el País Vasco, con contactos a nivel internacional en Francia, Holanda y Bélgica, a través de los cuales importaban vehículos preparados para el transporte de sustancia estupefaciente mediante el medio de ocultación de "doble fondo" y lo suficientemente sofisticados para intentar burlar los controles policiales.
En uno de esos viajes, el investigado se reunió en un centro comercial de Madrid con un vecino de Marbella, cuya esposa era la única administradora de una sociedad que poseía diversos inmuebles por la Costa del Sol sin constarle actividad productiva alguna y al que los investigadores vinculan con un alijo de 2,460 toneladas de hachís que incautaron en San Roque (Cádiz). Desde ese momento se comenzó el trabajo conjunto entre los EDOA de la Guardia Civil Málaga, que se encargaba de la investigación del sur peninsular, y los de Cantabria que se encargaban de las indagaciones relacionadas con el norte.
A partir de ese momento los investigadores se centraron en localizar e identificar a todos los componentes de ambos grupos organizados, procediendo a primeros del mes de abril a la desarticulación del grupo afincado en el País Vasco, efectuándose registros y detenciones coordinadas de forma simultánea en Durango, Matiena, Zumaia y Vitoria, así como en Madrid (rama de la organización con logística en la capital del país). Las actuaciones se saldaron con la incautación de otros 300 kilos de hachís.