Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Gobierno vasco cree que la operación contra Herrira es un "paso atrás"

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha denunciado que la operación desarrollada contra el colectivo de apoyo a presos de ETA, Herrira, es "un paso atrás". Además, ha reclamado que, en lugar de este tipo de medidas propias "del pasado", se ponga en marcha "una política de Estado para la paz".

La Guardia Civil ha detenido a 18 personas en el transcurso de una operación contra Herrira, varias de cuyas sedes en el País Vasco y en Navarra han sido registradas por el instituto armado.
Erkoreka, en declaraciones a los medios de comunicación en la sede de la Presidencia del Gobierno vasco, ha calificado esta operación de "mala noticia" y de "paso atrás". "No vemos que aquí se esté trabajando seriamente hacia un escenario de consolidación de la paz", ha censurado.
El portavoz del Ejecutivo autonómico ha asegurado que "la sociedad vasca no comprende que en un momento en el que se espera que todos seamos capaces de dar pasos hacia adelante, algunos se empeñen en poner en marcha operaciones que nos recuerdan a tiempos del pasado que creíamos ya superados".
"ALTURA DE MIRAS"
Erkoreka ha manifestado que, en el contexto actual, ETA es la "primera" que ha de actuar con "responsabilidad", por lo que ha reclamado a la banda que dé ya el paso definitivo para "su disolución y desarme". No obstante, también ha pedido "responsabilidad y altura de miras" a los "poderes centrales del Estado", entre los que no sólo ha incluido al Gobierno central, sino también al Poder Judicial.
A su juicio, es necesario llevar a cabo "actuaciones con las miras puestas en la paz" y "contribuir a consolidar la situación creada con posterioridad al cese definitivo de las armas por parte de ETA", para lo que ha considerado que debe desarrollarse "una política de Estado para la paz".
"Los poderes centrales del estado deben asumir también esa responsabilidad, de la misma manera que ETA debe ser responsable, renunciar a su existencia y proceder sin retraso a la entrega de sus armas", ha añadido.