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El Gobierno se plantea nombrar embajadores estando en funciones si se convocan nuevas elecciones

La situación de interinidad comienza a ser "insostenible" en el ámbito de las relaciones internacionales, se quejan en Exteriores
El Gobierno se plantea nombrar embajadores aunque esté en funciones si se convocan nuevas elecciones que prolonguen aún más su situación de interinidad, que comienza a ser "insostenible" en el ámbito de las relaciones internacionales, han revelado a Europa Press fuentes diplomáticas.
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, decidió, meses antes de las elecciones del 20 de diciembre, abstenerse de proponer nombramientos de embajadores por respeto al próximo gobierno, actitud que contrasta con la de su antecesora en el cargo, la socialista Trinidad Jiménez, que nombró embajadores --en su mayoría altos cargos del Ministerio con ella como ministra-- hasta poco antes de los comicios de noviembre de 2011.
El último embajador nombrado por el Consejo de Ministros con Rajoy como presidente se remonta a agosto de 2015, cuando se designó al diplomático Juan Manuel de Barandica embajador en Lisboa. Desde entonces no ha habido más nombramientos de jefes de misión, ni siquiera en aquellas representaciones afectadas por fallecimiento, jubilación o cese del embajador.
Al renunciar a nombrar embajadores, García-Margallo hizo, subrayan sus colaboradores, una interpretación "escrupulosa" de la Ley del Gobierno, pensando en que la interinidad del Ejecutivo no se prolongaría más allá de dos o tres meses.
Pero cuando el bloqueo político va camino de cumplir un año, en el Ministerio de Exteriores ya califican de "insostenible" esta paralización en la renovación normal de estos cargos de la Administración que ejercen de representantes de España en el exterior.
La Ley del Gobierno establece que un Ejecutivo en funciones "limitará su gestión al despacho ordinario de los asuntos públicos, absteniéndose de adoptar, salvo casos de urgencia debidamente acreditados o por razones de interés general cuya acreditación expresa así lo justifique, cualesquiera otras medidas".
En el departamento que dirige García-Margallo se ha estudiado con detenimiento en qué circunstancias el nombramiento de embajadores por un Gobierno en funciones podría estar justificado por razones de urgencia o de interés general.
Y la conclusión del equipo del ministro es que proceder a algunos nombramientos de embajadores en las actuales circunstancias, al menos jurídicamente, tendría cobertura legal. Otra cosa es que se considerase o no oportuno políticamente, más aún después del revuelo provocado por el nombramiento 'a dedo' del exministro José Manuel Soria para un puesto directivo en el Banco Mundial, al que finalmente ha renunciado por petición expresa del Ejecutivo.
Los expertos del Ministerio que han estudiado a conciencia este dilema consideran una nueva convocatoria electoral el punto de inflexión que justificaría un cambio de posición del Gobierno respecto de este asunto.
Entre los argumentos que pueden esgrimirse a favor del nombramiento de embajadores por un Gobierno en funciones que se prolongue, figura el hecho de que las relaciones de España con el resto de países han de seguir su curso normal y deberían acusar lo menos posible la falta de un Ejecutivo con plenos poderes.
Pero además, los funcionarios que forman la Carrera Diplomática tienen derecho a jubilarse cuando les llega su hora, mientras que otros aspiran a poder cumplir sus expectativas de ser designados embajadores cuando reúnen las condiciones requeridas.
EMBAJADAS SIN JEFE O CON DIPLOMÁTICO EN EDAD DE JUBILACIÓN
En la actualidad, hay seis embajadores que deberían haberse jubilado que siguen en sus puestos. Es el caso de José Ignacio de Carbajal, en Rusia; Javier Elorza en Italia; Joaquín Pérez Villanueva, en Arabia Saudí; Arturo Spiegelberg, en Guinea Ecuatorial; Antonio López Martínez, en Noruega y Francisco José Viqueira, en Indonesia.
Y existen otras tres que están sin embajador, con el encargado de negocios asumiendo esa función. Es el caso de las embajadas en India y Bélgica, cuyos últimos titulares, Gustavo de Arístegui e Ignacio Matellanes fueron cesados, y la de Jamaica, por el fallecimiento de Aníbal Jiménez Abascal.
En cualquier caso, si el Gobierno en funciones se decidiese finalmente a nombrar de nuevo embajadores, justificaría debidamente y caso por caso las razones de urgencia o de interés general por las que adopta una decisión así.