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Zarrías declara ante el Tribunal Supremo

Sigue el desfile en el Supremo. Turno hoy para un personaje menos conocido que Chaves o Griñán,  pero también clave en el caso: Gaspar Zarrías. El que fuera consejero de  Presidencia en el tiempo de los ERE  presuntamente irregulares ha seguido la pauta de los que fueron sus jefes. Nada que decir, directo al despacho del juez a enfrentarse con las preguntas y  con ese reciente informe de la Guardia Civil según el cual en la Junta el techo de responsabilidad sobre las ayudas estaba en la Comisión General de Viceconsejeros. Lo que llamaban ‘el consejillo’. Una especie de "cortafuegos", dice el informe, de cara a los Presidentes y que a Zarrías no le vale porque  -según ese mismo informe- "habría presidido un total de ocho sesiones (de la Comisión General de viceconsejeros) en los que se habrían expuesto acuerdos relacionados con las ayudas. Así están las cosas para el cuarto de los cinco aforados que pasarán por el Supremo. Para este hombre que en las instituciones andaluzas, es una institución en sí mismo. 16 años como consejero le contemplan, 15 de ellos de Presidencia. 27 años como diputado autonómico, del 82 a 2009. Llegó a Madrid de la mano de Chaves, del que ha sido prácticamente su sombra. Senador, secretario de Estado... Su impronta política en Andalucía llevó a sus rivales a bautizarle como el ‘virrey’.