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Anticorrupción pide cárcel para los 5 presuntos implicados que han comparecido ya ante Andreu

La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado el ingreso en prisión incondicional de los cinco primeros presuntos miembros de la trama de blanqueo de capitales controlada por redes chinas que han comparecido este sábado ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, han informado fuentes jurídicas.

Se trata de un ciudadano español y cuatro personas de nacionalidad china, las primeras del grupo de diez citados para esta jornada por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 4. Ninguna de ellas es el presunto cabecilla Gao Ping, cuyo interrogatorio se prevé que sea el último de hoy.
Tras esta primera tanda, el juez ha parado media hora para comer y luego proseguirá con las citaciones de Ping y de sus más directos colaboradores, entre los que se encuentra la esposa de Gao, Lizhen Yang, y el presunto jefe del aparato de extorsión del trama, Hai Bo. Todos ellos se encuentran desde las ocho de esta mañana en los calabozos de la Audiencia Nacional y pasarán a declarar ante el juez en las próximas horas.
Hasta el momento, Andreu ha enviado a prisión a un total de 51 de los 87 detenidos por su relación con la trama. La semana que viene proseguirán las citaciones con el interrogatorio, entre otros, del inspector de Policía Nacional Miguel Ángel Gómez Gordo, que trabajaba en la Brigada Provincial de Extranjería de Madrid, y al sargento de la Guardia Civil que también ha sido arrestado en la operación.
A los detenidos se les imputan, indiciariamente, los delitos de integración en organización criminal y blanqueo de capitales, además de otros que pueden variar en función del papel que cumplieran en la trama. Se les acusa de lavar entre 200 y 300 millones de euros al año durante los dos últimos ejercicios.
Según la investigación, la trama contaba con tres métodos para blanquear capitales: sacaban el dinero en bolsas de plástico por tren o carretera, realizaban transferencias de capitales a agencias que ellos mismos creaban y una tercera, utilizada por los españoles, que consistía en ingresar el dinero en cuentas en bancos chinos o paraísos fiscales y recibir su importe en metálico.