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La Fiscalía pide 15 años para el acusado de intentar matar a su mujer con una escopeta y dispararse contra él mismo

La Fiscalía reclama 15 años de cárcel para un hombre que intentó matar a su mujer con una escopeta al no aceptar el divorcio planteado por aquélla, y que acabó disparándose por equivocación contra él mismo en el momento en que quería quitarle la vida. Los hechos tuvieron lugar en abril de 2015 en el bar que su esposa regentaba en núcleo mallorquín de Son Ferrer.
En concreto, el inculpado, Fernando B.M., será juzgado el jueves y el viernes de la próxima semana en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma, acusado de un delito de homicidio en grado de tentativa, otro de tenencia ilícita de armas, coacciones en el ámbito familiar y amenazas.
El Ministerio Público solicita además que se prohíba al procesado, en prisión provisional desde el 17 de abril del año pasado, acercarse a menos de 500 metros de la víctima y que se comunique con ella por cualquier medio durante 15 años.
En su escrito de calificación, la Fiscalía asevera cómo al menos desde junio de 2014 el acusado, que no aceptaba el cese de su matrimonio, comenzó a perturbar las actividades cotidianas de su mujer y a hostigarle, siguiéndola y vigilándola en su lugar de trabajo hasta el punto de que la afectada necesitaba salir siempre acompañada hasta su domicilio ya que "sentía temor a que la pudiera encontrar sola".
Es más, la acusación relata que durante esas fechas Fernando B.M. aprovechaba las oportunidades que tenía cuando la abordaba para decirle, con intención de intimidarla, "me llevo por delante a quien sea", "yo acabo en chirona pero tú en el agujero" y que le iba "a pegar un tiro".
Fue así como el 16 de abril decidió acudir al bar de su mujer con una escopeta de cartuchos de su propiedad, a la que previamente había recordado los cañones y la culata, con la intención de utilizarla para quitarle la vida. Así, accedió a la terraza mientras el establecimiento estaba cerrado y se escondió en el mismo para sorprenderla cuando llegara al lugar.
Sin embargo, el arma acabó disparándose antes de tiempo e hirió al procesado en su axila derecha, lo que hizo que, tras escuchar el disparo, la víctima se percatase de su presencia y acabara llamando a la Guardia Civil. El día 18 se dictó orden de protección.