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La Familia Real, protagonista de la apertura solemne de las Cortes

Las doce. La legislatura que parecía no iba a llegar nunca, la ‘Esperada’, ya está aquí. La carrera de San Jerónimo, de gala, recibe a la Familia Real. La espontaneidad de la infanta Sofía, la menor, refresca el rigor de una ceremonia medida al milímetro. La reina Letizia y el rey Felipe, sus padres,  pendientes en todo momento de que Sofía y Leonor atiendan al protocolo, de que no se despisten ni se queden rezagadas en el trayecto hacia un hemiciclo,  ya a punto. Y  no ha sido fácil. Diputados, senadores, alcaldes... aluvión de invitados en general a la Cámara baja le estallan as costuras y, ya de paso, le estalla la polémica del día. Las imágenes del interior revelan que, en efecto, el encaje no ha sido fácil. Pero este corrillo – Hernando, Montoro, Errejón, Iglesias, delata que la cosa no ha pasado a mayores. Comienza en sí la ceremonia. La reina, gesto grave. El rey confirma que en la carpeta está su discurso. La sesión nos deja esta curiosa imagen de una intérprete traduciendo al mensaje d signos el discurso para una senadora de Podemos. Arriba, en mitad del hemiciclo, una bandera republicana durante toda la intervención el rey. La exhibe un senador de Izquierda Unida. El besamanos, acto final, con Leonor y Sofía de nuevo como protagonistas, 17 minutos sin perder la sonrisa.