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España se ofrece para asumir el mando de la operación de la UE contra las mafias en el Mediterráneo en septiembre

Mogherini ve "posible" lanzar la cooperación estructurada permanente en defensa "dentro de este año"
La ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, ha ofrecido este jueves que España asuma el mando de la operación 'Sophia' de la UE contra las mafias en el Mediterráneo Central a partir de septiembre y entrenar a guardacostas libios en Cartagena, durante la reunión informal con sus colegas de la UE en La Valeta (Malta).
Cospedal ha ofrecido que España aporte el mando de la fuerza y su buque insignia "de septiembre a diciembre" y "varios módulos de entrenamiento en Cartagena en verano" para el adiestramiento en tierra de guardacostas libios, han explicado a Europa Press fuentes de Defensa.
La ministra ha trasladado a sus colegas que España sigue "muy comprometida con la operación" 'Sophía', en la que España participa en la actualidad con una fragata, un avión de patrulla marítima y un helicóptero y cuyo objetivo principal es ayudar a desmantelar las mafias que trafican con inmigrantes en el Mediterráneo Central.
Los Veintiocho acordaron el pasado mes de junio que la operación también asumiera tareas de entrenamiento de los guardacostas libios --en la que España no ha participado todavía-- y ayudar al control del embargo de armas a Libia en aguas internacionales.
Los Veintiocho contemplan reforzar el entrenamiento de los guardacostas libios y financiar su "equipamiento y costes operativos diarios" para que ellos mismos sean capaces de controlar sus aguas y atajar a las mafias, pero avisan de que ello requerirá fuentes de financiación "a largo plazo" y que no se dependa "únicamente" en las "contribuciones voluntarias" de los Estados miembro como ocurre ahora, según fuentes europeas.
Italia ya ha entregado dos barcos a las autoridades libias y se espera que les ceda otros ocho barcos en los próximos meses, según han explicado fuentes diplomáticas, que han admitido que los libios han pedido "muchas cosas".
La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha explicado que otros países además de Italia "están considerando" también dar barcos a las autoridades libias para que ellos puedan controlar sus aguas territoriales y están evaluando "las necesidades" de equipamiento de los libios, un proceso que durará "varios meses", dejando claro en todo caso que no se trata de entregar equipos "militares".
Mogherini ha admitido que se necesita garantizar "entregar los equipos a las personas adecuadas" y vigilar "cómo se utilizan estos equipos", para garantizar su "uso adecuado" y "entrenar a la gente adecuada".
De momento, la UE sólo ha logrado formar a un centenar de guardacostas libio. "No hay tantos a los que se pueda formar porque tenemos que asegurarnos de que son buenos y que no van a hacer cosas malas después de formarles y eso es bastante complejo en el escenario libio", ha explicado a Europa Press fuentes diplomáticas.
La situación en Libia sigue muy complicada por las divisiones entre Trípoli y Tobruk, el escaso control del territorio del Gobierno de unidad nacional, la infiltración de las milicias en las fuerzas de seguridad y los Ministerios y la amenaza terrorista del Estado Islámico.
La agencia europea de control de fronteras externas Frontex ha recabado además el testimonio de inmigrantes que implicarían a altos mandos militares de Libia en el tráfico irregular de inmigrantes a Europa, que controlan fundamentalmente las tribus tuareg y toubou.
Respecto a los trabajos en marcha para reforzar la cooperación en defensa entre los Estados miembro, sobre los que se espera que los ministros de los Veintiocho preparen decisiones en mayo, de cara a la cumbre de junio, Mogherini ha considerado "posible" lanzar la cooperación estructurada permanente en defensa "este año" y ha rechazado "divisiones" entre los países que aspiran a criterios más exigentes para poder participar y los que piden más flexibilidad.
"No hay tal división", ha asegurado en rueda de prensa la jefa de la diplomacia europea al término de la reunión informal de los ministros de Defensa en Malta, donde ha dejado claro que ve "un consenso" entre los Veintiocho para que la cooperación estructurada permanente "sea ambicioso y operativo" y aportar "un valor añadido" en términos de "herramientas" disponibles en defensa para la UE.
Eso sí, ha reconocido que debe ser "suficientemente modular" y "suficientemente flexible para que todos los que tengan algo que contribuir puedan formar parte" y debe contemplar "proyectos prácticos muy concretos que serían útiles para avanzar en las capacidades de defensa de la UE". "No estamos trabajando en una declaración política, estamos trabajando en algo operativo", ha remachado.
"Creo que es posible tomar una decisión o preparar el terreno para que se tome una decisión política para lanzar la cooperación estructurada permanente, dentro de este año", ha explicado la dirigente italiana.
La cooperación estructurada permanente (PESCO, por sus siglas en inglés) es un instrumento previsto en el Tratado de Lisboa pero nunca utilizado hasta ahora, que permitiría a un grupo de países llevar a cabo una operación o avanzar por su cuenta en el desarrollo y adquisición de capacidades de defensa si se aprueba por una mayoría cualificada de países, un instrumento que España, Francia, Alemania e Italia han venido defendiendo explorar desde hace tiempo y son los países que más están empujando para avanzar en la cooperación en defensa.