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Margallo pide a Europa que tenga más en cuenta el paro para repartir inmigrantes

5.800 rescatados en aguas del Mediterráneo en un solo fin de semanaReuters

España está dispuesta a ofrecer un Buque de Acción Marítima (BAM) con un helicóptero y un avión de reconocimiento para la posible operación militar naval de la Unión Europea (UE) contra las mafias que trafican con inmigrantes en el Mediterráneo. No obstante, el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha defendido que el peso de la tasa de paro de un país está infrarrepresentado en los criterios propuestos por la Comisión Europea para repartir el número de demandantes de asilo y también ha reclamado que se tenga en cuenta "el esfuerzo" de un país para controlar la inmigración ilegal.

"Estamos absolutamente dispuestos a hacer el esfuerzo solidario que se nos pida, siempre lo hemos dicho. Pero ese esfuerzo solidario tiene que ser un esfuerzo proporcionado, justo y realista. Y en mi opinión los criterios que maneja la Comisión no lo son", ha explicado el jefe de la diplomacia española en declaraciones a la prensa a su llegada a la reunión de los ministros de Exteriores y de Defensa de la UE en la que se espera que aprueban el establecimiento de una misión naval contra las mafias en el Mediterráneo.
La Comisión Europea propuso el pasado miércoles un sistema de cuotas obligatorio para distribuir a los demandantes de asilo entre todos los Estados miembro y descargar así a los países afectados en primera línea por la crisis migratoria en el Mediterráneo, como Italia, Grecia o Malta en base a los criterios del Producto Interior Bruto, el tamaño de la población, la tasa de paro y la medida de peticiones de asilo tramitadas y refugiados reubicados entre 2010-2014.
Margallo ha explicado que los criterios de PIB y población pesan el 40% y la tasa de paro y el esfuerzo realizado anteriormente el 10% y ha dejado claro que "estos dos últimos criterios están muy infrarrepresentados, muy infra-ponderados" y "hay que darle otra vuelta" a los criterios "para fijar cuál es la capacidad real de un Estado".    
"La tasa de paro a mi juicio es capital para saber cuál es la capacidad de integración de un país en condiciones de dignidad", ha subrayado el jefe de la diplomacia española. "Comprometerte a integrar a inmigrantes a los que no puedes dar trabajo es a mi juicio hacer un mal servicio", ha justificado. 
"Y en segundo lugar hay que valorar el esfuerzo que ya se ha hecho en lo que es el control de la inmigración ilegal", ha defendido Margallo, que ha insistido en que España está haciendo un esfuerzo "inmenso" para controlar la inmigración irregular desde Marruecos, Mauritania y Senegal y es algo que "repercute en toda la Unión Europea".  
"Eso habrá que tenerlo en cuenta. Nosotros estamos controlando mucho mejor que otros, haciendo un enorme esfuerzo en ese tema", ha insistido.
Preguntado por las declaraciones del primer ministro francés, Manuel Valls, que ha rechazo el sistema de cuotas propuesto y ha defendido que países como España deben hacer más esfuerzo para acoger a más demandantes de asilo, Margallo ha dejado claro que se trata de "la opinión del ministro francés" y que hay que tener en cuenta los otros dos criterios "que no están suficientemente considerados".
Así, respecto al criterio de acogida anteriormente realizado, Margallo ha defendido "el esfuerzo que se ha hecho en integración de inmigrantes anterior", recordando que "España tuvo un incremento masivo y muy rápido en los años de la bonanza económica" en lo que pasó a "tener prácticamente un 12 por ciento de la población total" de origen inmigrante.
Según la propuesta de Bruselas, España deberá acoger al 9,1% de los demandantes de asilo que se reubicarán en los próximos meses en todos los países de la UE desde los Estados miembros más afectados por la actual crisis migratoria en el Mediterráneo (en particular, Italia, Grecia y Malta).
También tendrá que hacerse cargo de 1.549 personas dentro del programa que Bruselas quiere poner en marcha para transferir a Europa de manera segura y legal a 20.000 demandantes durante los años 2015-2016, según el nuevo sistema de cuotas propuesto este miércoles por la Comisión Europea.
No obstante, el jefe de la diplomacia española ha anunciado "nuestra disponibilidad es un barco de la Armada con un helicóptero y un avión de reconocimiento". Margallo ha precisado que la contribución española "dependerá de cuál sean los medios que se nos pida". "Pero esta es nuestra disponibilidad", ha aclarado.
Preguntado si la misión contempla utilizar fuerzas especiales para destruir las embarcaciones de las mafias en tierra, el ministro ha dejado claro que "no se ha hablado en ningún momento" de "fuerzas especiales en tierra" y ha precisado que la destrucción en tierra "de aquellas instalaciones" que sirven a las mafias o desde la que "zarpan los barcos" que se dedican al tráfico de personas "se haría desde el aire o desde el mar".
Las fases de la misión contra las mafias
La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, ha confiado en que los Veintiocho aprueben establecer una misión naval de la UE para desmantelar las redes criminales que trafican con inmigrantes en el Mediterráneo y que la misión, que contempla tres fases, se pueda lanzar "en las próximas semanas".
En una primera fase, la misión, bautizada EUNAVFOR MED, "apoyaría la detección y supervisión de las redes de migrantes" a través de la recogida de información y patrullas en alta mar de acuerdo con el Derecho Internacional pero sin necesidad de una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.
Tampoco la necesitaría para llevar a cabo "el abordaje, inspección, incautación y desvío en alta mar de embarcaciones sospechosas de ser utilizadas para el tráfico de personas y el contrabando" de acuerdo con el Derecho Internacional aunque sí se requeriría en el caso de que se hiciera en "aguas territoriales o aguas internas" del estado afectado, es decir Libia o bien contar con su "consentimiento", de acuerdo con el documento para establecer la misión que esperan aprobar los Veintiocho.
Aunque los Veintiocho evitan expresamente hablar de la posible destrucción de las embarcaciones utilizadas por las mafias, contemplan en una tercera fase "tomar todas las medidas necesarias contra una embarcación o sus activos relacionados" incluido desechándoles o hacerles inoperativos "en el territorio de ese país" de acuerdo con una resolución del Consejo de la ONU o con el consentimiento del país costero implicado.