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Más de un centenar de personas siguen desalojadas por la crecida del Ebro

Más de un centenar de personas permanecen desalojadas por la crecida del EbroEFE

Un total de 114 personas continúan sin poder regresar a sus residencias debido a la crecida del río Ebro, que también mantiene cortadas varias carreteras en la provincia de Zaragoza y sin agua potable a los vecinos de Boquiñeni.

Según han informado fuentes del Gobierno de Aragón, de las 114 personas que permanecen desalojadas, 69 son los usuarios de la residencia de mayores del barrio rural de Molzalbarba, en la capital aragonesa.
De ellos, 46 se encuentran en otras residencias públicas del Servicio Aragonés de Servicios Sociales, 14 con sus familiares y nueve en centros privados, desde que fueron evacuados el pasado 26 de febrero.
El resto, otros 45, son vecinos de las urbanizaciones Los Huertos de Alfajarín, Doña Sancha de Monzalbarba y El Toyo de Villafranca, que disponen de segundas residencias en las que aún no se ha retirado el agua y, por tanto, no se puede acceder a las casas.
El Ejecutivo autonómico confía en que todos puedan regresar a lo largo de esta semana a sus viviendas dado que el nivel del río Ebro "está bajando muchísimo".
En el caso de las carreteras, este lunes se ha comenzado a trabajar en la A-127, en Gallur, y en la A-1107, en Pina de Ebro, si bien ambas continúan cortadas al tráfico aunque podrían quedar reabiertas a finales de esta semana. También se están ejecutando obras en la A-126, en Remolinos, para mejorar un tramo que ha sufrido desperfectos por la riada.
Permanecen cerradas al tráfico la carretera provincial CP-2 en Novillas, la CV-314 que une Movera y Pastriz y la autopista autonómica ARA-A-1, que enlaza Villafranca y Belchite y que quedó hundida el pasado 2 de marzo debido a la fuerza del agua.
10.000 ANIMALES MUERTOS
La avenida extraordinaria del río Ebro ha causado la muerte de unos 10.000 animales en las localidades de la ribera. Este fin de semana se ha terminado con la recogida de cadáveres, salvo con 200 terneros de una explotación en Boquiñeni donde "era imposible acceder con maquinaria porque había hasta tres metros de profundidad de agua" en algunos puntos.
En esta granja se comprobará este lunes si el nivel de agua ha descendido lo suficiente para permitir la entrada con maquinaria. En caso de que no sea posible, se echará cal viva a los animales muertos para evitar problemas medioambientales y de salud pública y se recogerán cuando sea posible, han señalado las mismas fuentes.
De los 10.000 animales muertos han sido retirado 3.320 corderos en Nuez de Ebro; 2.600 cerdos en Gallur; 1.700 en Remolinos; 1.250 tocinos en Villafranca y otros 800 en Boquiñeni.
Además, aún no se ha podido recoger los animales domésticos muertos por las inundaciones y se ha pedido a los consistorios que procedan a depositarlos en un punto para que los trabajadores de la empresa pública Sarga puedan retirarlos, como ya se ha hecho en Nuez, Alfajarín y Alfocea.
Por último, el agua potable aún está cortada en Boquiñeni y se abastece a los vecinos con bidones, dado que no pueden consumir agua de boca por la presencia de hidrocarburos en la red de tuberías. En este caso, unos bidones de gasoil que no habían sido retirados fueron arrastrados por la riada y terminaron en los depósitos de agua, afectando así a toda la red.