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Un año de la tregua de ETA

Un año de tregua de ETAReuters

El 20 de octubre de 2011 ETA anunció el cese de su actividad armada con lo que ponía fin a 53 años de actividad y 856 personas asesinadas. El anuncio se produjo después de la suspensión de las llamadas “acciones armadas ofensivas”, del alto el fuego, la desaparición de Ekin, el aparato político, y de la declaración de Aiete. Esta declaración fue el resultado de la conferencia internacional de paz que se celebró en San Sebastián  en la que participaron el exsecretario general de la ONU, Kofi Annan, y el líder del Sinn Fein, Gerry Adams, entre otros.

Tras el anuncio, los entonces presidentes de España y Francia, José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolás Sarkozy  acordaron mantener un canal de información. La banda designó, de hecho, "una delegación para llevar a cabo un diálogo directo con los Gobiernos de España y de Francia".
La Comisión Internacional de Verificación (CIV) del alto fuego señaló en mayo que había constatado que ETA estaba aún armada pero "preparada para dialogar sobre asuntos prácticos relevantes para consolidar el proceso". Interior contestó de inmediato que "con la Guardia Civil y la Policía" era suficiente "para verificar una eventual disolución de la organización terrorista".
Su último comunicado fue el pasado 27 de septiembre. En él, ETA se dirigía a la izquierda abertzale y le instaba a "corregir errores y superar carencias",  pero también advertía de que "la rueda del sufrimiento" seguía girando. Aunque ha cesado su actividad armada, la banda terrorista no se ha disuelto ni se ha desarmado.
Elecciones sin ETA
Los vascos acuden a las urnas el domingo para elegir a su próximo Gobierno autonómico por primera vez sin la amenaza de ETA, pero la ausencia de violencia ha pasado a un segundo plano mientras los candidatos se han centrado en la crisis económica y las aspiraciones independentistas.
Se trata por lo tanto de las primeras elecciones que se celebran en Euskadi en ausencia de violencia de ETA, aunque ya hubo otra ocasión, en 1998, en la que ETA no estuvo presente coincidiendo con una declaración de tregua unilateral e indefinida que se prolongó durante 14 meses.

Esta normalidad ha permitido que la campaña transcurra sin sobresaltos, algo poco habitual en otros comicios en los que la banda armada irrumpía con un atentado trastocando los mensajes y obligando a los candidatos a suspender sus mítines para acudir a los hospitales o a las iglesias.

Ha sido además una campaña con una menor presencia policial y de escoltas y con mayor libertad por parte de todos los candidatos para realizar sus actos electorales sobre todo en espacios públicos.
Sin embargo, la cuestión ETA apenas ha formado parte de los discursos de los elegibles, excepto en el caso del PP cuyo candidato, Antonio Basagoiti, ha hecho varias referencias sobre todo en relación al pasado de muchos de los integrantes de EH-Bildu y su no cuestionamiento de la violencia terrorista.