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Diego Torres apura sus bazas

Diego Torres apura su turno de defensa; vacía su arsenal y saca un vídeo. Es de 28 de octubre de 2004. Cena de gala: Urdangarin, Camps y Barberá juntos, en animada charla. No es prueba de nada, si acaso, y esa parece ser la intención de Torres, de su proximidad y la de su entonces socio Urdangarin con la Generalitat y el Ayuntamiento de Valencia... las instituciones que pagaron el ágape y a ellos les financiaron con 1,3 millones el ya famoso Valencia Summit.

También en la mesa - y en el vídeo- la princesa Corinna, amiga del rey Juan Carlos. Su presencia le permite a Torres una vinculación indirecta con la Casa Real, en la que deposita gran parte de su estrategia defensiva. El ex socio de Nóos, de hecho, pide que se cite en el juicio a 688 personas y, ¡atención!, entre ellas al rey Felipe VI, a don Juan Carlos y doña Sofía, a la infanta Elena y hasta a su ex marido Jaime de Marichalar. Semejante nómina tiene su explicación: Torres insiste en que los negocios eran legales; que nacieron bajo la tutela de Zarzuela y contaron con su visto bueno. Por eso pide también el testimonio del secretario de las infantas, Carlos García Revenga y el conde de Fontao, el que fue jefe de la casa del Rey. Además están los ministros Rato, Wert y Gallardón; los financieros…en el cajón de sastre de su alegato Torres incluye, además del citado vídeo, facturas, informes y ¡como no!, correos: uno de ellos revela un supuesto ‘pelotazo’ de Urdangarin. Otro, su correspondencia con una marca deportiva que, aparentemente, lo único que aporta es un pintoresco dato: el rey, un 44; la reina Letizia, un 38; don Juan Carlos, un 42... la talla de calzado de hasta trece miembros de la Casa Real. Vídeo por Juan Antonio Nicolay.