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Cristina Almeida recuerda a Pablo Iglesias que el 78 "queda lejos" y que "bastante hay que cambiar" en este 2017

"Muchos se han acostumbrado a la democracia pero pocos han sabido luchar por la democracia", defiende
La abogada Cristina Almeida le ha dicho al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, que 1978 "queda lejos" y que "bastante hay que cambiar" en este 2017 para volver al "efecto retroactivo".
Almeida ha sido una de las tres protagonistas de la presentación del libro 'Cristina, Manuela y Paca. Tres vidas cruzadas entre la justicia y su compromiso', de la editorial Península, presentado este martes, cuando se cumplen 40 años del asesinato de los abogados de Atocha. En un auditorio Marcelino Camacho repleto, en la sede CC.OO. Madrid, se han dado cita las tres protagonistas del libro en un acto en el que han estado presentes, entre otros, los exministros José Bono, Magdalena Álvarez y Ángel Gabilondo; el diputado de Podemos en la Asamblea José Manuel López o el líder de CC.OO. Ignacio Fernández Toxo.
"La democracia no se obtuvo por un pacto entre élites y castas", ha defendido Almeida, que ha explicado, entre risas, que a Iglesias le dijo "chico, no te metas con el 78, que está muy lejos. Métete con el 16 y el 17, que bastante tenéis que cambiar para ver el efecto retroactivo".
Carmena, Almeida y Sauquillo estuvieron al frente de los despachos laboralistas de Atocha, Españoleto y Goya hace hoy 40 años. Son cuatro décadas "de dolor y felicidad" para Almeida porque "el dolor también puede ser feliz". "Me duele la muerte porque he compartido la vida y las ganas de transformar el mundo", ha descrito.
"Muchos se han acostumbrado a la democracia pero pocos han sabido luchar por la democracia", ha defendido Almeida, acompañada por sus dos amigas y compañeras desde la facultad de Derecho, con quienes lloró, rió y corrió ante los 'grises'. Con ellas comparta además un título que las acredita como abogadas pero que es mucho más, fue "un arma de poder" para "luchar contra la injusticia".
Ahora está jubilada de la profesión pero "no de la justicia, de la vida, de la alegría y de la solidaridad", como sus dos amigas y compañeras. "Paca iba de católica (en la universidad) y Manola y yo de marxistas aunque no nos habíamos ni leído 'El capital' pero para ser antifranquistas sabíamos que teníamos que estar en el PCE", ha declarado. Y es que años después, a pesar de que le "quitaran" el carnet de militante de IU, "las ideas las llevas por dentro".