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El Congreso frena el debate de la propuesta de IU para prohibir leer discursos y otros cambios reglamentarios

Los servicios jurídicos alegan que su presentación como enmienda de totalidad no es adecuada
La Mesa del Congreso ha rechazado que este jueves se debata la propuesta de Unidos Podemos para realizar una completa revisión del Reglamento de la Cámara para, entre otras medidas, prohibir que se lean discursos, impedir que los diputados que apoyan al Gobierno hagan preguntas 'florero' a sus ministros, organizar audiencias ciudadanas para dar voz a la calle en el Congreso y reformar el sistema de configuración de grupos parlamentarios.
La iniciativa fue registrada hace una semana por Izquierda Unida como enmienda de totalidad con texto alternativo a una reforma puntual del Reglamento del Congreso presentada por el PNV y destinada a controlar la ejecución de las mociones y proposiciones no de ley que se aprueben en el Congreso.
Si debate estaba programado para este jueves en el Pleno del Congreso, pero la Mesa que preside Ana Pastor, tras consultar a los servicios jurídicos, ha decidido inadmitir la iniciativa.
Según indicaron a Europa Press fuentes del órgano de gobierno de la cámara, los letrados han argumentado que la presentación de una reforma global del Reglamento como texto alternativo a un cambio concreto de las normas parlamentarias no es la herramienta adecuada porque desborda el debate que en su momento aceptó el Congreso al tomar en consideración la iniciativa original del PNV.
GARZÓN: EXCUSAS
El coordinador federal de Izquierda Unida, Alberto Garzón, ha mostrado su disconformidad con la decisión de la Mesa del Congreso. "En virtud de una excusa, de una alusión a la falta de coherencia, no tendremos la oportunidad de debatir nuestra reforma y tendremos que seguir con un reglamento que hace del Congreso una entidad no lo suficientemente útil para la democracia y la ciudadanía", se ha quejado.
La decisión de la Mesa del Congreso impide el debate de la iniciativa en el Pleno de este jueves, pero no imposibilita a Unidos Podemos a presentar su propia proposición de ley de reforma del reglamento del Congreso con todos esos cambios, y tampoco le niega la capacidad de añadir algunos de esos cambios a la reforma del PNV vía enmienda parcial al articulado.
Entre otras medidas, la iniciativa de IU planteaba importar en el Congreso el precepto reglamentario que ya rige en el Senado, pero que no se aplica, y que consiste en prohibir a sus señorías leer sus discursos. En concreto, proponía que el Reglamento recoja expresamente que los discursos "en ningún caso podrán ser leídos, aunque será admisible la utilización de notas auxiliares".
Otra de las propuestas era agilizar la tramitación de los proyectos de ley, de manera que el plazo de 15 días que empieza a correr tras su publicación para la presentación de enmiendas sólo pueda prorrogarse "un máximo de dos ocasiones".
AMPLIA REFORMA REGLAMENTARIA
También pedía reformar uno de los artículos que regula la formación de grupos parlamentarios, y, aunque mantiene que no puedan constituirse como tal diputados que pertenezcan a un mismo partido, aboga por eliminar la prohibición que rige para los diputados que "al tiempo de las elecciones, pertenecieran a formaciones políticas que no se hayan enfrentado ante el electorado". Además, quieren que se puedan formar grupos parlamentarios durante toda la legislatura en lugar de únicamente en los cinco días siguientes a la constitución del Congreso como ocurre ahora.
Por otra parte, reclamaban un nuevo capítulo en el Reglamento para abrir el Congreso a los ciudadano de manera que en cada periodo de sesiones se celebren tres audiencias ciudadanas en las que colectivos de la sociedad civil elegidos por sorteo entre los registrados puedan plantear públicamente sus demandas sobre los trabajos legislativos en curso y obtener respuesta por parte de los grupos.
También quieren crear una Comisión de Evaluación de las leyes para que al año y los dos años de la aprobación de cada norma comparezca un miembro del Gobierno para rendir cuentas de su aplicación ante colectivos de la sociedad civil, que podrán preguntar directamente al correspondiente representante gubernamental.
Unidos Podemos apostaba además por eliminar las interpelaciones al Gobierno --los debates entre un grupo y un miembro del Gobierno que dan lugar a una moción posterior y que ahora se utilizan para reprobar al Ejecutivo-- y reclaman que se prohíba formular preguntas orales al grupo que apoya al Gobierno, en el caso de que el Ejecutivo esté respaldado por una sola formación.