Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Congreso apoya convertir la Jefatura de Policía de Barcelona en museo de la represión, pese al no del PP

La Comisión de Interior del Congreso ha aprobado este jueves, con el único voto en contra del PP, reconvertir la sede de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona en un museo-centro memorial, documental y archivístico de la represión franquista en Cataluña.
La iniciativa, registrada originalmente por Esquerra Republicana (ERC) y que ha sido objeto de una enmienda transaccional negociada con PSOE y Ciudadanos, insta al Gobierno a transformar la actual jefatura, sita en la Via Laietana barcelonesa, en un centro que deberá reproducir el funcionamiento de la sede policial durante la dictadura, cuando las "torturas" y la "represión" constituían su "principal actividad".
REUBICAR A LOS AGENTES
Pero para cumplir este mandato, los agentes que prestan servicio en esas dependencia deben ser trasladado a otro lugar. En sentido, la iniciativa emplaza a un acuerdo con la Dirección General de la Policía para que quienes trabajan en la jefatura sean reubicados en "unas instalaciones más modernas y adecuadas que garanticen la eficiencia del servicio".
La gestión del nuevo museo deberá recaer en un órgano participado y coordinado entre el Gobierno central, la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona y el centro tendrá que acoger una exposición permanente de la represión, sus causas, sus protagonistas y sus consecuencias.
SEIS MESES PARA ENTREGAR DOCUMENTACIÓN
Para ello se da al Gobierno seis meses para facilitar a la Generalitat, en el soporte que se estime conveniente por parte de expertos museísticos, copia del Archivo Histórico de la Policía o el Archivo Histórico Nacional, en el que se integren fichas, atestados, declaraciones, órdenes, reglamento interno, correspondencia y material que se considere de interés memorialístico.
Eso sí, la entrega de esa documentación deberá hacerse "de forma consensuada con la Dirección General de Policía del Ministerio del Interior" y quedarán fuera aquellos documentos que pudieran contravenir la Ley de Secretos Oficiales.