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Condenan a 31 años al hombre acusado de matar a su esposa en el Hospital de Ourense

La Audiencia Provincial de Ourense ha condenado a 31 años a Aniceto R. (79 años) el hombre acusado de acabar supuestamente con la vida de su esposa Isabel Fuentes (66 años) en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) el 8 de mayo de 2015, tras una agresión previa en el domicilio familiar, por considerarlo culpable de dos delitos de asesinato consumado y en grado de tentativa.
La sentencia condena al acusado a 19 años de cárcel por un delito de asesinato consumado, al considerar que fue quien arrebató la vida de su esposa cuando ésta se encontraba ingresada en el CHUO y se estaba recuperando de una agresión anterior sufrida en el domicilio conyugal de Pazos (Verín) el dos de abril. Por la primera agresión, la Audiencia condena a Aniceto R. a 12 años de prisión y señala que es culpable de un delito de asesinato en grado de tentativa.
La sentencia reconoce que "no es posible aplicar las penas más graves previstas en el Código Penal" porque los delitos fueron cometidos antes de la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo, que endureció las penas contra la violencia de género.
En referencia a la primera agresión, la sentencia apunta la existencia de una agravante por "alevosía doméstica", ya que la mujer fue sorprendida sin posibilidad de defenderse cuando estaba dormida o viendo la televisión recostada en el sofá de su vivienda; pero descarta la existencia de ensañamiento, tal y como había solicitado la acusación particular.
El tribunal considera "probado" que el acusado fue el autor de esta primera agresión, el dos de abril de 2015 y que "simuló un robo con la finalidad de evitar ser descubierto".
CLARA INTENCIÓN DE MATAR
Según la sentencia el acusado tenía una "clara" intención de matar, tanto por el instrumento utilizado (probablemente un martillo) como por la zona en la que realizó las lesiones, en la parte derecha de su cabeza, en donde le provocó "varias heridas susceptibles de causar la muerte".
La sala considera que tras esta agresión el acusado "creyó que había acabado con la vida de su esposa" y "preparó la casa" con la intención de aparentar que habían sido víctimas de un robo.
Sin embargo descarta la existencia de un robo a raíz de los numerosos indicios señalados por los agentes encargados de la investigación, como que no desapareció nada de valor de la casa (a pesar de que había 12.000 euros en la vivienda); la imposibilidad de que el presunto agresor hubiera podido entrar por la ventana abierta en la galería o meter el brazo por el cristal roto de una ventana "sin cortarse" ni dejar rastro de sangre.
Otros de estos indicios se basan en la historia que el propio acusado relató a la Guardia Civil cuando aseguró que habían sido víctimas de un intento de robo.
Entre ellos que el hombre dijese haber escuchado a su esposa gritar que les estaban robando y que al agresor le diese tiempo a agredirla varias veces y escapar sin que él pudiera ver nada a pesar de estar en la habitación de al lado.
También que la cama apareciese al día siguiente sin arrugas, a pesar de que Aniceto había asegurado que estaba durmiendo; o la propia localización de los golpes "propios de que la víctima estuviese tumbada" y no en una situación de alerta.
La sentencia rechaza la petición de la defensa de una rebaja en la condena por desestimiento por parte del acusado.
Así, descarta que la mujer hubiera recibido atención porque su marido hubiera ido a pedir ayuda a los vecinos, sino que éste acudió a la casa situada enfrente a la suya "en la firme creencia de que había matado a su esposa" y "en continuación de su plan criminal".
ASESINATO CON AGRAVANTE
Respecto al asesinato consumado, la noche del 8 de mayo de 2015, la sala considera probado que Aniceto R. es culpable de un delito de asesinato consumado, con la agravante de desvalimiento, porque la mujer estaba imposibilitada de defenderse por tener un lado inmovilizado y su único brazo con movilidad atado a la cama.
Para el tribunal la intención de matar "es clara por el instrumento utilizado" (un arma blanca) y porque la "clava de manera profunda" en el pecho de su esposa por dos veces, una a modo de tentativa y una segunda herida letal que ofrecía "varias colas de salida".
La sentencia rechaza la petición de ensañamiento, por parte de la defensa, así como la atenuante de trastorno mental transitorio alegada por la defensa. Respecto a este último punto considera que la planificación del crimen por parte del acusado descarta esta atenuante.
También señala la existencia de una nota, que fue encontrada en una chaqueta de Aniceto, en la que el acusado venía a señalar que su esposa estaba muy grave y no podía verla en ese estado, así como su intención de que los incinerasen juntos.
Según la sentencia, esa nota que decía que hacía "todo esto para no armar más líos", evidencia "la intención asesina" por parte del acusado.
La sentencia condena también a Aniceto R. al pago de las costas procesales por ambos delitos, incluidas las de la acusación particular.
En concepto de responsabilidad civil deberá abonar al Sergas la cantidad de 40.997,51 euros. La condena no es firme y contra ella cabe interponer un recurso de casación.
PETICIONES INICIALES
El hombre se enfrentaba a una pena que oscilaba entre los 39 años que pedía la Fiscalía y los 49 que reclamaba la acusación particular ejercida por la familia de la víctima, por sendos delitos de asesinato intentado y asesinado consumado.
Por su parte la defensa solicitaba la absolución de la agresión en el domicilio familiar y, en caso de que fuese reconocido culpable, tres años por un delito de lesiones.
Respecto a la agresión en el CHUO demandaba cuatro años por homicidio consumado y pedía que se tuviese como atenuante la existencia de un trastorno mental del acusado.