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Condenan al padre del piloto Dani Sordo a cinco meses de cárcel por no paralizar las obras del karting de Quijas

Daniel Sordo Cayuso, padre del piloto de rally Dani Sordo, ha sido condenado a cinco meses de prisión por un delito de desobediencia por no haber acatado la orden de paralizar las obras ejecutadas sin licencia en su karting de la localidad de Quijas, en el municipio de Reocín.
El Juzgado de lo Penal número 4 de Santander, a cuya sentencia ha tenido acceso Europa Press, acuerda la suspensión de la ejecución de la pena de cárcel por un plazo de dos años pero con la advertencia de que esta suspensión será revocada si Sordo Cayuso cometiera algún delito.
Sordo Cayuso ya fue condenado por hechos similares pero mientras estaba imputado "persistió en su desobediencia" y continúo sin paralizar las obras que estaba realizando en el karting, lo que le llevó a enfrentarse a este nuevo proceso judicial.
La sentencia, contra la cabe recurso, indica que en 2007 Sordo Cayuso continuó con las obras en su karting a pesar de que el Ayuntamiento le había ordenado su paralización e incluso la orden le fue notificada personalmente con el apercibimiento que, de continuar con ellas, podría incurrir en responsabilidad penal.
A pesar de ello, el ahora condenado siguió realizando los obras "sin que las mismas estuvieran amparadas por permiso o autorización alguna". Y, en marzo de 2008, el Consistorio de Reocín procedió nuevamente a instar a Sordo Cayuso a paralizar las obras porque, aunque se le había concedido una licencia para asfaltar una zona de pista, los trabajos afectaban también a otro área excluida de la misma.
Por los trabajos en esta última zona, que aún no han sido legalizados, la sentencia recuerda además que la Demarcación de Carreteras impulsó un expediente sancionador.
"Aún después de dictarse la segunda orden, el señor Sordo Cayuso, de forma reiterada, ha continuado incumpliendo la orden de paralización", señala al sentencia del Juzgado de lo Penal número 4, que además apunta que, a pesar de la instrucción de un juicio abreviado por estos hechos en un Juzgado de Torrelavega, "el acusado no depuso en su actitud, continuando con las obras fuera de licencia".
Unas obras que además ejecutó en varias zonas, entre ellas en un terreno colindante que le transmitieron a través de un contrato privado dos hermanas, que también estaban acusadas por delitos de desobediencia y contra la ordenación del territorio pero de los que han sido absueltas.
Precisamente, por los trabajos en esa zona, el Ayuntamiento de Reocín en 2009 ordenó tanto a Sordo Cayuso como a las dos hermanas, que no había aún transmitido la parcela en escritura pública, el precinto de la obra que se estaba desarrollando en las áreas que carecían de licencia y dictó un decreto para paralizar las obras.
Pero, insiste la sentencia, "nuevamente Daniel Sordo Cayuso desobedeció las resoluciones administrativas" y continuó con las obras, realizando algunas "de importancia y magnitud que implicaron el trasiego de camiones con tierra para llenar un talud de la finca rústica no urbanizable" que le habían transmitido las dos hermanas, así como en las zonas fuera de la licencia otorgada.
Por ello, la juez entiende que Sordo Cayuso incurrió en un delito de desobediencia, con "un incumplimiento grave y reiterado" de las resoluciones administrativas que, enfatiza, fueron "claras, terminantes y dictadas en el marco del procedimiento legítimo por la autoridad competente".
Por ello, le condenado por un delito de desobediencia aunque le aplica la atenuante de dilaciones indebidas porque desde que se interpuso la denuncia, en enero de 2009, hasta la celebración del juicio, en abril de 2017, ha transcurrido "un lapso temporal excesivo".