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Catalá asegura que el próximo jefe Anticorrupción será elegido por sus méritos y sin injerencias políticas

El PSOE le acusa de controlar todo el poder judicial y de aferrarse a su sillón pese a ser reprobado en el Pleno del Congreso
El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha asegurado este martes que el próximo fiscal jefe Anticorrupción será un fiscal de carrera que contará con todos los méritos y será nombrado a propuesta del Consejo Fiscal del próximo 5 de julio, descartando injerencias del Ejecutivo en la elección del sustituto de Manuel Moix.
Durante su intervención en el Pleno del Senado, Catalá ha especificado que, de acuerdo al Estatuto del Ministerio Fiscal, el nuevo jefe Anticorrupción será propuesto por el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, al Ejecutivo "como se ha hecho siempre". "Ustedes hablan mucho de que generamos injerencias, debe ser que como lo han hecho así siempre piensan que hacemos lo mismo", ha espetado al senador socialista Antonio Julián Rodríguez Esquerdo.
Este, por su parte, le ha acusado de controlar "todo el aparato judicial" y más en concreto los nombramientos más recientes de la Fiscalía para entorpecer investigaciones judiciales. "En pocos días vamos a ver quien va a dirigir Anticorrupción, si fiscales de confianza o con capacidad mérito o experiencia. ¿Se va a buscar otra Concha?", le ha preguntado.
El senador, que le ha acusado de estar controlando "con premeditación y alevosía" todo el aparato judicial, se ha referido así a la recién electa presidenta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Concepción Espejel, y cuyo nombramiento ha venido empañado por la polémica al ser una de las magistradas apartadas del tribunal que tenía que juzgar la trama Gürtel por su presunta afinidad al PP.
Tras la dimisión de Moix 87 días después de alcanzar este puesto, siete son los fiscales que aspiran a sustituirle, entre los que se encuentran la teniente fiscal Belén Suárez y Teresa Gálvez -una de las fiscales de 'Púnica', el que fuera fiscal superior de Andalucía Jesús García Calderón, el actual jefe de Moix en el Supremo, Pedro Crespo, la fiscal del Supremo María Ángeles Montes o ek actual miembro de la Secretaría General Técnica Alejandro Luzón -conocido por ser el fiscal del caso de las tarjetas 'black' y Bankia.
En respuesta, el ministro de Justicia ha defendido que el Ejecutivo popular es "absolutamente respetuoso" con la independencia del Poder Judicial y la autonomía del Ministerio Fiscal y le ha afeado que su formación no participó en "la regeneración democrática" de la décima legislatura en la que se reformó el Código Penal, la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LeCRIM), la Ley de financiación de partidos o se aprobó la Ley de Transparencia.
"PEGADO AL SILLÓN"
"No quisieron estar en la regeneración democrática ni en la lucha contra la corrupción. Ojalá en esta décimo segunda legislatura estén aquí y contribuyan en algo a la mejora democrática de España", le ha espetado Catalá en su turno de palabra.
El senador socialista le ha reprochado que siga "pegado al sillón" pese a ser el primer ministro de la democracia reprobado por el Congreso de los Diputados el pasado 16 de mayo por la presunta injerencia del Ejecutivo en la instrucción de casos judiciales como la trama Lezo, que investiga irregularidades en el Canal de Isabel II o la trama Púnica. "Con ustedes estamos perdiendo la capacidad de asombro", ha agregado.
"Está muy bien la reprobación pero fíjese cómo ha cambiado usted desde que era alcalde de Barakaldo porque no le importó nada firmar convenios con la ministra de Fomento Magdalena Álvarez en acuerdos ferroviarios cuando había sido reprobada por esta cámara también, por lo tanto lo de la reprobación a veces vale y a veces no vale...", le ha respondido Catalá en referencia a la moción de reprobación a la que fue sometida en 2007 la exministra socialista en la cámara baja y de la que se libró por solo tres votos.