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Carlos Dívar comunica su dimisión

El presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Carlos Dívar, a su llegada al CGPJ que celebra hoy un pleno extraordinario convocado por su presidente en el que se hará efectiva la renuncia de éste al cargo tras la polémica causada por los gastos derivados de sus viajes de fin de semana cargados a los presupuestos del órgano de gobierno de los jueces. EFE/BallesterosEFE / BALLESTEROS

El CGPJ ha celebrado un Pleno extraordinario por la polémica de los viajes

De Rosa reconoce el daño causado a la institución y prometido trabajar para que "los ciudadanos y los jueces" vuelva a confiar en ella

El presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Dívar, ha anunciado ante el pleno extraordianrio del órgano de gobierno de los jueces su dimisión como presidente. Se cierra así la polémica por sus viajes a Marbella, cuyos costes -en torno a los 28.000 euros-cargó a los presupuestos del CGPJ. El que será su sustituto al frente del CGJP, su actual vicepresidente, Fernando de Rosa, ha dicho que todos los vocales han reconocido la trayectoria profesional de Dívar, que se ha ido lamentando "lo que haya podido perjudicar a la carrera judicial". De Rosa ha reconocido el daño causado a la institución y ha prometido trabajar para que "los ciudadanos y los jueces" vuelva a confiar en ella.
Como todos esperaban, Dívar comunicó su decisión a los 20 vocales nada más comenzar el Pleno, y de ese modo hacía pública la decisión "rotunda y contundente" que anunció el pasado sábado, cuando quedó paralizado el Pleno en el que iba a pedirse su cese.
A partir de la publicación de la dimisión de Dívar en el BOE, el CGPJ pasará a ser presidido en funciones por su hasta ahora vicepresidente, Fernando de Rosa, de tendencia conservadora. En el Tribunal Supremo el puesto de Dívar será igualmente en funciones para el presidente de Sala más antiguo, en este caso Juan Antonio Xiol Ríos, considerado progresista moderado.
De Rosa ha explicado que Dívar ha presentado su dimisión y no ha sido necesaria votación alguna. Ha afirmado que Dívar ha reiterado que está "dolido por lo que haya podido perjudicar a la carrera judicial" y que el pleno ha reconocido unánimemente su trayectoria y le han deseado lo mejor.
Sobre el futuro del ya ex presidente del CGPJ no ha podido aventurar nada aunque ha recordado que tiene cumplida la edad de jubilación, los 70 años.
Dívar se ha visto obligado a dimitir tras la polémica suscitada por sus viajes a Marbella, cuyos costes - de uno 28.000 euros- cargó a los presupuestos del CGPJ y que no han sido justificados.
De Rosa ha reconodido que los vocales del CGPJ han vivido momentos complicados pesonal y profesionalmente y que ha habido "sensaciones agridulces".No obtante, ha destacado la unanimidad de los dos últimos plenos y ha asegurado que seguirán trabajando para que "los ciudadanos y los jueces confíen" en la institución, cuya imágen sabe que ha resultado "dañada".
De instructor a presidente
Carlos Dívar, que cumplirá 71 años el próximo mes de diciembre, comenzó su carrera jurídica ejerciendo como magistrado en distintas localidades como Castuera, Durango, Orgaz y San Sebastián. En 1980 fue nombrado titular del Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, donde fue designado como presidente 21 años después, en 2001.
Dívar mantuvo este cargo hasta su nombramiento como presidente del Tribunal Supremo y del órgano de Gobierno de los jueces en septiembre de 2008, puesto para el que fue elegido por unanimidad por los veinte vocales del CGPJ.
Propuesto por el entonces presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, su figura fue calificada en una declaración institucional avalada por los vocales como la "persona idónea para generar confianza y consenso en el órgano de gobierno de los jueces".
Los vocales destacaron en aquel momento los méritos y cualidades que concurrían en su persona, especialmente su condición de jurista de Estado y su idoneidad para presidir el Tribunal Supremo y el órgano de gobierno del Poder Judicial para que éstos tuvieran "eficacia" y gozaran "del prestigio y de la credibilidad necesarios entre los ciudadanos".
También resaltaron la capacidad de diálogo y la trayectoria profesional "impecable" de Dívar durante sus casi 40 años de ejercicio, caracterizados por su "independencia, prudencia, discreción y preparación técnica", entre otros muchos elogios.
El hasta ahora presidente del Supremo sufrió en la Nochebuena de 2003 un intento de atentado de la banda terrorista ETA que planeó acabar con su vida durante su desplazamiento diario desde su domicilio hasta la Audiencia Nacional. La acción fracasó debido a que su comitiva empleó aquel día un trayecto diferente al habitual. Dívar atribuyó su salvación "a la intercesión de la Virgen de Fátima".