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La CIC defiende que el uso de las tarjetas opacas tuvo repercusión negativa en las cuentas de Bankia

La Confederación Sindical de Crédito (CIC) ha defendido este martes que el gasto efectuado por los 65 ex altos cargos y directivos de Caja Madrid derivado del uso que hicieron de sus tarjetas 'black' tuvo repercusión negativa en las cuentas de Bankia y por ello considera legítimo que la entidad nacionalizada continúe como acusación particular.
El abogado de la CIC y exportavoz de UPyD, Andrés Herzog, ha aclarado durante su turno de palabra en esta segunda sesión de cuestiones previas, que resulta "evidente" que el uso de las tarjetas opacas "contribuyó a la despatrimonialización de la entidad".
Herzog ha respondido a las alegaciones de la defensa que sostiene que ni Bankia ni el FROB tienen legitimidad para acusarles bajo el argumento de que Caja Madrid tenía personalidad jurídica independiente de Bankia y que las tarjetas se emitieron antes de que la entidad financiera fruto de la fusión de las cajas viera la luz.
Al respecto el letrado de la CIC dice que estos recursos presentados por los acusado ya se rechazaron "en numerosas ocasiones" a lo largo de la fase de instrucción a cargo del magistrado de la Audiencia Nacional Fernando Andreu y de la Sala de lo Penal que concluyeron que existían indicios de que éstos habían cometido delitos de apropiación indebida y administración desleal.
Para Herzog no caben en este caso los "argumentos simplistas" y sugiere que "algún derecho" tendrá el Fondo de Reestructuración Bancaria (FROB) de recuperar las cantidades gastadas -- y que ascienden a un total de 12,5 millones por los gastos hechos entre 2003 y 2012-- .
La CIC es la que solicita mayores condenas de prisión para los encausados; en concreto diez años de cárcel para los expresidentes de Caja Madrid y Bankia, Miguel Blesa y Rodrigo Rato, respectivamente y para el exdirector general del Medios, Ildefonso Sánchez Barcoj mientras que para el resto de acusados pide seis años de prisión.
Por su parte, el abogado de la Confederación General del Trabajo se ha sumado a los argumentos esgrimidos por su antecesor en el turno de la palabra y ha expuesto ante el tribunal de la Sección Cuarta de lo penal que la acción delictiva fue "continuada" y que el desglose de los gastos efectuados por los acusados "no supone un menoscabo al derecho de la intimidad".
La segunda sesión del juicio se ha cerrado con la intervención de las acusaciones y se reanudará el próximo viernes con el dictamen del tribunal sobre las cuestiones previas y el comienzo de la declaración de los 65 acusados, que abrirá previsiblemente el expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa.