Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Bárcenas y PP, del amor al odio

En su garaje de Baqueira, en el asiento de un avión, en el portal de su casa, en el aeropuerto. La vida de Bárcenas ha sido retransmitida en directo. Se convirtió en un habitual de las televisiones y para el PP  en una pesadilla difícil de explicar. El extesorero llevaba tiempo investigado por la trama Gürtel, pero sus 48 millones en Suiza  hicieron estallar el caso Bárcenas. Su venganza llegó en forma de papeles: aquellos que supuestamente demostraban una caja B en el partido popular y el pago de sobresueldos bajo manga. Rajoy lo desmintió: "Todo es falso, salvo alguna cosa". Bárcenas contraatacó y publicó sus “sms” con el presidente. En uno de ellos Rajoy le pedía que fuese fuerte. La oposición atornillaba y al presidente le tocó pedir perdón en un Pleno extraordinario un uno de agosto. Claro que para entonces Bárcenas acababa de entrar en la cárcel y allí ha pasado un año y medio. En una  entrevista a ABC decía sentirse  discriminado: "Me quieren en la cárcel para poder exhibirlo en campaña", afirmó el viernes pasado. Ahora, si logra pagar la fianza de 200.000 euros, le volveremos a ver salir y quizás hablar. Un Bárcenas de alto voltaje con unas elecciones a la vuelta de la esquina.