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El fiscal arremete contra el juez que instruye la causa de Garzón

El abogado de Garzón pide la nulidad del proceso de los crímenes franquistas

La defensa sostiene que el escrito de acusación es "corta pega" del auto del juez Varela

El letrado denuncia que el juez instructor permitió a Manos Limpias "subsanar errores" en el escrito

El juez vuelve al Supremo para ser juzgado por iniciar una causa contra el franquismo

Cientos de personas apoyan al juez al grito de "Algo huele mal en este tribunal"

La Fiscalía ha arremetido contra el juez que instruye la causa de Baltasar Garzón, Luciano Varela. Así, el fiscal ha asegurado que en sus 36 años de carrera "nunca había visto una providencia de un juez como la de Varela, por lo que ha pedido el sobreseimiento de la causa. En ese sentido, la defensa de Garzón también ha pedido la nulidad del proceso por investigar sin competencia los crímenes y desapariciones del franquismo porque sostiene que el escrito de acusación del sindicato Manos Limpias y la asociación Libertad e Identidad es "un corta pega" del auto del juez Varela. La sesión se ha suspendido hasta el próximo día 31, que será cuando declare el magistrado.
El fiscal del Tribunal Supremo, Luis Navajas, ha solicitado el sobreseimiento de la causa abierta contra Baltasar Garzón por investigar sin competencia los crímenes del franquismo, al considerar que la acusación popular es "incapaz" de abrir en solitario el procedimiento y su presencia en la causa es "meramente adhesiva". "Sólo tiene facultades de apertura del procedimiento si se ve acompañada por el fiscal o la acusación particular", ha añadido.
Por otra parte, el fiscal entiende que algunas resoluciones dictadas por el juez Varela eran "radicalmente nulas" al haber vulnerado derechos fundamentales de Baltasar Garzón y haberle dejado en "una clara situación de indefensión".
El fiscal ha dicho acoger "sin ánimo de crítica" pero sí con "cierto desasosiego" el auto de la Sala avalando la resolución del instructor en la que dictaba a Manos Limpias y a Falange Española de las JONS -a la que había dado entrada y luego expulsó del proceso-- que corrigieran los defectos procesales, que ha calificado de "insólita e insostenible".
Ha resaltado que "la moda de cortar y pegar" está en auge entre las nuevas tecnologías, para mostrar su sorpresa ante el escrito presentado por el sindicato que terminó siendo una copia de los argumentos incriminatorios del auto interior dictado por el propio Varela.
La defensa pide la nulidad
El abogado de Garzón, Gonzalo Martínez-Fresneda, ha planteado la nulidad de todas las actuaciones desarrolladas por el instructor del caso, el magistrado Luciano Varela, desde el 20 abril de 2010, que fue la fecha en la que se dio la oportunidad a las acusaciones, que en principio eran Manos Limpias y Falange -posteriormente expulsada del procedimiento-, de subsanar determinados defectos que presentaban sus escritos de acusación.
Según Martínez Fresneda, ninguno de los escritos presentados inicialmente por los acusadores cumplía las exigencias legales mínimas, por lo que ambas partes deberían haber sido dadas por "decaídas" y el procedimiento archivado.
No obstante, Varela "optó por hacer todo lo contrario", concederles trámite para presentar otro escrito e incluso en el caso de Manos Limpias le indicó cuál debía ser el contenido concreto del mismo.
El escrito presentado por el sindicato terminó siendo un "corta pega" de los argumentos incriminatorios de un auto anterior del propio Varela, incluyendo incluso algún "gazapo" que el instructor había dejado caer en su resolución, según esta parte.
"Fue un corta y pega, ni siquiera se tomaron las molestias de corregir las erratas", ha manifestado Martínez Fresneda ante la Sala de lo Penal, para añadir que los efectos de estas decisiones fueron "devastadores" para su cliente, que fue suspendido cautelarmente en sus funciones.
Doctrina Botín
Además, la defensa de Garzón ha solicitado la anulación del procedimiento por ser aplicable a este caso la denominada "doctrina Botín", que establece que la acusación popular no es suficiente para sostener una causa en la Fiscalía si no presenta acusación alguna.
La aplicación de esta doctrina se justificaría, según el abogado de Garzón, en el hecho de que en este caso el juez suspendido se sienta en el banquillo con la única acusación de Manos Limpias y la organización Libertad e Identidad, sin que hayan presentado cargos contra él ni el Ministerio Público ni ninguna parte directamente perjudicada por sus actuaciones.
"El delito de prevaricación además no se encuentra entre aquellos que puede sostenerse por una acusación popular", ha insistido el letrado, para añadir que en aplicación de la "doctrina Botín" nunca debería haberse dictado auto de juicio oral contra Garzón.
Apoyo a su llegada al Tribunal
A primera hora de la mañana, varios centenares de personas se han concentrado a las puertas con banderas de la República y fotografías de fusilados por Franco para mostrar su respaldo al juez, al que han recibido con gritos de "Algo huele mal en este tribunal" o "Garzón amigo, el pueblo está contigo".
Ante la puerta principal se han concentrado centenares de personas de la plataforma Solidarios con Garzón y representantes de las Asociaciones de Memoria Histórica, que portaban pancartas en las que podían leerse los lemas "Contra la impunidad. Solidaridad con las víctimas del franquismo", "Lo llaman justicia y no lo es" o "No hay justicia para estos crímenes".
La de hoy es la segunda ocasión en pocos días en la que el titular del juzgado Central de Instrucción número 5 se sienta en el banquillo para enfrentar una posible pena de inhabilitación, después de haber sido juzgado la pasada semana por intervenir los encuentros de los cabecillas de "Gürtel" con sus abogados en prisión. También en esta ocasión, el juez suspendido viste su toga de magistrado y se sienta en el banco destinado a los letrados, junto a su defensor, evitando así el lugar de la sala destinado a los procesados.