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Los exconsejeros dicen que con Blesa se generalizaron los "gastos personales"

El exconsejero de Caja Madrid José Antonio Moral Santín a su llegada a la Audiencia Nacionalcuatro.com

La mayoría de los diez exconsejeros de Caja Madrid que han declarado ante el juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, han señalado que, a partir de 1996, con la entrada de Miguel Blesa en la presidencia de la entidad, se generalizaron los "gastos personales" con las 'tarjetas black', que eran utilizadas con una gran "flexibilidad", según fuentes jurídicas presentes en la declaración.

Los primeros imputados, entre ellos el exdirigente de Izquierda Unida (IU) José Antonio Moral Santín, han coincidido en que los gastos de las visas, en las que se cargaron 15,5 millones de euros entre 1999 y 2012, eran una parte de su retribución que podían destinar a gastos como ropa, viajes u obsequios y que la entidad tributaba por ellos ante Hacienda.
El sindicalista de CCOO Pedro Bedia ha dicho incluso que desde la dirección de la entidad se le pidió que utilizara más la tarjeta porque la estaba usando “poco”.

Durante las comparecencias, la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado la imposición de fianzas civiles para todos los exconsejeros a excepción de los miembros de CCOO Juan José Azcona y Rodolfo Benito y el representante de Unipyme Guillermo Marcos, que han defendido que han atribuido el uso de sus plásticos a gastos de representación.
El Ministerio Público ha solicitado esta caución para los dos primeros imputados que han comparecido ante el juez instructor: el exdirigente de IzquierdaUnida (IU) José Antonio Moral Santín y el exalcalde de Móstoles José María Arteta, del PSOE. Ambos han sido recibidos a su llegada a la Audiencia Nacional con gritos de "golfos" y "mangantes" de jubilados que compraron preferentes de Caja Madrid.
En octubre pasado el magistrado impuso una fianza de 16 millones de euros para el expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa y otra de tres millones para el exmandatario de la caja y de Bankia, Rodrigo Rato, en relación con el tiempo en el que permancieron al frente de la entidad.
El juez Fernando Andreu ha comenzado a tomar declaración, en calidad de imputados, a los antiguos miembros del Consejo de Administración de la caja madrileña, integrada desde 2011 en Bankia.
Junto a Moral Santín y Arteta, otros nueve imputados están citados este lunes. En total son 27 los exdirectivos que comparecen en los próximos días con la condición de imputados, por lo que asisten a la declaración acompañados de un abogado. Se les imputa un delito de administración desleal, que habrían cometido por autorizar el uso de los plásticos, o bien uno de apropiación indebida, que se podría atribuir a los 82 exdirectivos que los utilizaron.
El exdirigente de Izquierda Unida (IU) José Antonio Moral Santín, gastó 456.500 euros con su visa opaca. Los vocales del PSOE, el exdiputado regional Ramón Espinar, que cargó 178.400 euros, y el exalcalde de Móstoles (Madrid) José María Arteta, gastó 139.000 euros.
También serán interrogados los sindicalistas de CC.OO. Juan José Azcona, Pedro Bedia y Rodolfo Bedia (que gastaron 99.300, 78.200 y 140.600 euros, respectivamente), el integrante de UGT Gonzalo Martín Pascual (129.700) y el miembro de la Confederación de Cuadros Ignacio de Navasqües (195.000). Completan la lista de interrogados dos representantes de la patronal: el expresidente de la patronal CEOE Gerardo Díaz Ferrán (94.000 euros) y Guillermo Marcos, de Unipyme (133.600).

LOS EXCONSEJEROS DEL PP
El martes será el turno de seis representantes en Caja Madrid designados por el Partido Popular (PP), entre los que se encuentran los exsecretarios de Estado de Hacienda Estanislao Rodríguez Ponga (255.400 euros) y José Manuel Fernández Norniella (175.400) o el expresidente de la Asamblea de Madrid Jesús Pedroche (132.000 euros).
También lo harán ese mismo día el exsecretario general del PP de Madrid Ricardo Romero de Tejada (139.900 euros) y los vocales Alberto Recarte (139.900) y Mercedes Rojo (119.300). A continuación están citados los exconsejeros socialistas Virgilio Zapatero (36.000 euros), José María de la Riva (208.900) y Antonio Romero, exsecretario de Organización del PSM (252.000) y el representante de CCOO Francisco Baquero (266.400).
El miércoles comparecerán otros siete exconsejeros de la caja madrileña, entre los que se encuentran el expresidente de la patronal CEIM Arturo Fernández, que se gastó 37.300 euros; y el exsecretario general de UGT-Madrid José Ricardo Martínez, que pagó 44.200 euros con cargo a su visa 'black'.
Completan la relación los vocales a propuesta del PP Luis Blasco (51.500) y Carmen Cafranga (175.200), los socialistas María Enedina Álvarez Gayol (47.000) y Jorge Gómez (98.200) y Javier López Madrid, de la patronal CEIM (34.800).
El viernes están citados a declarar como testigos el expresidente de Caja Madrid, Jaime Terceiro, a quien Blesa atribuyó la creación de las tarjetas opacas; el director de Auditoría de Bankia, Iñaki Azaola; y los exconsejeros que no utilizaron las visas: Félix Sánchez Acal, Íñigo Aldaz y Esteban Tejera.
POR QUÉ SE EMITIERON LAS TARJETAS
El instructor, que ya imputó por estos hechos a los expresidentes de Caja Madrid Rodrigo Rato y Miguel Blesa y al exdirector financiero Ildefonso Sánchez Barcoj, destacaba en su auto de imputación la necesidad de "dilucidar el concepto" por el que se emitieron las tarjetas.
Si eran tarjetas de empresa para afrontar los gastos de representación, el juez recuerda que estaban "fuera del circuito ordinario de otorgamiento" de visas de la entidad, no tenían "soporte contractual" alguno y no estaban respaldadas por decisiones de los "órganos de gobierno".
Tras recordar que Bankia ha informado de que los exdirectivos disponían de otra tarjeta de empresa, el magistrado señala que los fines por los que fueron entregadas las visas opacas eran "completamente distintos a los previstos en los gastos de representación", lo que convertiría estos gastos en una "remuneración irregular". De igual modo, señala que este medio de pago fue utilizado para cargar "compras de alimentación, de electrodomésticos, en grandes superficies, en ropa o retiradas de efectivo".
En el caso de que se tratara de un complemento de retribución, el juez no entiende "el motivo por el que algunos de los beneficiarios no llegaron a hacer uso de las mismas o por qué la mayoría de los usuarios no llegaban a agotar el saldo de las tarjetas de las que eran beneficiarios".
Al no agotar el límite de gasto, según señala el auto, se habría producido "una dejación incomprensible de una retribución a la que, al menos los directivos, tendrían derecho, aunque en cuanto a su forma, se llevase a cabo de manera totalmente irregular, fuera de los cauces ordinarios para el pago de las retribuciones y ocultando las mismas al fisco".
En su auto el juez imputó a otros 51 exdirectivos de la caja madrileña que hicieron uso de las 'tarjetas black', entre los que se encuentran el exjefe de la Casa del Rey Rafael Spottorno, el exconcejal de Madrid Ignacio del Río (PP) o el exdiputado socialista José Acosta.