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Cataluña da los pasos para tener un servicio exterior propio

El Parlament ha admitido a trámite el proyecto de ley de acción exterior de Catalunya que debe servir para "construir un verdadero servicio exterior catalán", ha explicado en el pleno el conseller de Presidencia, Francesc Homs. El debate también ha servido para que el líder de Ciutadans, Albert Rivera, acuse al Gobierno de la Generalitat de estar urdiendo a la sombra unos servicios secretos, algo que Artur Mas ha negado.

El proyecto ha prosperado este miércoles porque han quedado rechazadas sendas enmiendas a la totalidad de PP y C's con los votos del resto de partidos de la Cámara, CiU, ERC, PSC, ICV-EUiA y CUP, que sí han avalado la admisión a trámite del texto.

El conseller ha argumentado que la ley debe servir para ordenar y dar coherencia a los organismos que ya trabajan actualmente para la Generalitat en el exterior, y ha reivindicado que Catalunya debe consolidar su presencia en el extranjero para defender directamente sus intereses: "Nos jugamos el ser o no ser".

Homs ha destacado que la ley prevé que la Generalitat pueda enviar personal a los organismos internacionales, y también establece que el Govern apruebe cada cuatro años un plan estratégico y cree una comisión interdepartamental de acción exterior.

El proyecto reclama al Estado que la Generalitat participe en la negociación de tratados y convenios que sean de su interés o competencia, y define las relaciones bilaterales con otros gobiernos y la colaboración con organismos internacionales.

El diputado del PP Juan Milián ha ironizado con que la Generalitat presenta la ley durante "la semana negra del separatismo en el exterior", ya que tanto la OTAN como la UE han dicho que una Catalunya independiente quedaría fuera de ambas organizaciones y debería renegociar sus ingresos.

José María Espejo-Saavedra (C's) ha censurado que es "una ley del Estado --y no de la Generalitat-- que va contra el Estado" y que no aporta nada nuevo a la acción exterior del Govern, una competencia que solo utiliza para hacer el ridículo por el mundo, ha asegurado, en alusión a los últimos viajes internacionales del presidente Artur Mas.

Consejo de acción exterior

El socialista Miquel Iceta ha replicado a PP y C's que la ley se adecua perfectamente al "marco estatutario", pero también ha advertido al Govern de que el proyecto es mejorable, y le ha reprochado que confunde la acción exterior de la Generalitat con la de Catalunya.

Su grupo presentará una enmienda para crear el Consejo de la Acción Exterior, que debe coordinar y dar voz a todos los actores catalanes con proyección exterior, como las organizaciones no gubernamentales.

Jordi Solé (ERC) ha asegurado que la ley no inventa nada, sino que se limita a desarrollar el Estatut, y ha vaticinado que Catalunya la acabará aplicando como "un Estado plenamente inserido en la comunidad internacional".

Sara Vilà ha destacado que ICV-EUiA apoya la acción exterior, pero ha recordado al Govern que el "respeto internacional" también pasa por la cooperación al desarrollo, que el Ejecutivo catalán ha recortado.

También Quim Arrufat (CUP) ha reprochado al Govern que no puede ir al extranjero solo "como representante de las empresas", sino debe representar el resto de sectores, como de las organizaciones no gubernamentales de ayuda exterior.

La diputada de CiU Mireia Canals ha dicho que la ley es necesaria porque el Estado quiere "poner muros" a la presencia internacional de Catalunya, y ha lamentado que controla y fiscaliza todas las actividades de la Generalitat en el exterior.
Ciutadans acusa a Mas de crear un servicio de inteligencia propio

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha negado en el pleno del Parlamento que el Gobierno catalán proyecte dotarse de unos servicios secretos, después de que el líder de C's, Albert Rivera, haya mostrado un documento con el logotipo de la Generalitat donde el Ejecutivo catalán lo argumenta, según él diputado.

En la sesión de control al Gobierno catalán, Rivera le ha preguntado si puede "explicar qué es la agencia nacional de seguridad de la Generalitat", y Mas ha respondido que no puede contestar sobre eso porque no existe.

"Puedo contestar sobre cosas que existen, no sobre futuribles --y es un futurible-- o sobre quimeras", ha dicho el presidente.

Rivera ha replicado acusándole de mentir en la cámara, ha planteado quién debe dimitir a raíz de esto, y ha exhibido desde su escaño un documento cuya autoría atribuye al Gobierno catalán y en que se defiende crear esta agencia, según él: "Este documento existe; es un documento clarísimo".

"Usted ha mentido en esta cámara. Preparan una agencia con el dinero de todos, sin competencias y a escondidas. ¿Quién va a dimitir?", ha dicho, y considera que la Generalitat pretende atacar la intimidad y la privacidad de los ciudadanos con dinero público y crear una agencia paralela al Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Tras esta segunda intervención de Rivera, Mas ha asegurado que no miente: "El Gobierno catalán no ha encargado ningún informe" y, además, no se habría gastado en ningún caso ni un euro en estudiar esto.

Mas: Sí hay informes "inmorales"

Mas considera que Rivera debería estar con quienes han tenido que defenderse "ante actuaciones inmorales e ilegales", después del supuesto informe policial que constataba que el propio Mas tenía cuentas corrientes en paraísos fiscales, y que se difundió en plena campaña de las elecciones catalanes, hace un año.

"Algunos podemos llegar a pensar que en algunas cosas no se sabe si se utilizan los circuitos correctos o no, cuando aparecen informes de la policía que no son verdad; de la policía española, por cierto. Y algunos sobre esto sabemos algo", ha dicho.

Rivera apunta a Puig

En declaraciones posteriores en los pasillos del Parlamento, el líder de C's, ha explicado que la información la ha obtenido de El Confidencial y ha avanzado que pedirán vía parlamentaria información sobre este documento, para saber quién lo ha impulsado, cuánto ha costado y cómo se ha realizado.

Al preguntársele qué consejero cree que lo ha impulsado, ha apuntado al de Empresa, Felip Puig, dado que lleva el sello del Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (Cesicat), aunque no descarta otros responsables.

En su opinión, Mas ha mentido en sede parlamentaria, y le ha instado a cesar al consejero responsable del informe si no le han informado: "Es la salida digna que le queda si no quiere asumir en primera instancia la creación de una estructura paralela al Estado de Derecho".

Sin embargo, ha argumentado que, si Mas dice que el informe no ha costado dinero, está reconociendo "implícitamente" que sabía de la existencia, y ha rechazado la posibilidad de que infiltrados del CNI filtren informes desde dentro de las consejerías.

"Nos da miedo esta batalla de espionaje abierto en Cataluña. Lo de Método 3 puede parecer una broma al lado de esto", ha advertido.

El informe

El documento presuntamente elaborado por la Generalitat, donde aparece también el logotipo del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI), incluye previsiones presupuestarias hasta a cinco años vista: el primer año de funcionamiento, la agencia gastaría 9,04 millones de euros; el tercer año, 9,67, y el quinto, 11,37.

El texto fija presupuestar 78 plazas laborales para esta agencia en su primer año, y en su quinto año en funcionamiento se elevarán hasta las 153; y hay una comparativa entre el presupuesto y empleados de este órgano con el CNI y las agencias de EE.UU., Reino Unido, Francia, Alemania y Rusia.

La agencia catalana costaría 1,52 euros por habitante, frente a los 4,77 euros que cuesta el CNI a los españoles y los 8,45 que cuesta la agencia norteamericana a los estadounidenses.

Las oficinas de la agencia podrían estar en el actual centro del teléfono de atención ciudadana 112 (distrito de Sant Andreu), y se crearía también una Autoridad Nacional de Ciberseguridad que supervisaría la agencia, y que la integrarían los consejeros de Presidencia e Interior, el director general de Mossos, el director de la agencia, el secretario general de Presidencia, la secretaria general de Administración y Función Pública y el director general de Telecomunicaciones.

También diagnostica que las células de inteligencia podrían basarse en la experiencia e información de entidades privadas y multinacionales catalanas, entre las que citan "La Caixa, Aigües de Barcelona, Abertis, Gas Natural, Grífols, Banc de Sabadell y Seat".