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“¡Ahora sin casco, ahora vamos a matarte!”

EFEcuatro.com

El atestado policial de los disturbios del 22 de marzo. Las imágenes de la violencia desatada por los encapuchados tras la manifestación pacífica del 22M en Madrid están en la retina de todos. Otros lo vivieron más cerca. Este es el relato que hicieron en el atestado policial los primeros policías antidisturbios que regresaron heridos a su base de Moratalaz. 

A las 23:50 horas del 22 de marzo comenzaban a declarar ante sus compañeros de la Brigada Provincial de Información tres de los jefes de los grupos de UIP más castigados por los radicales. Antes de comenzar a declarar hacen entrega de 34 partes de asistencia sanitaria de los hombres a su cargo. Es el primer grupo de policías heridos que regresa a su base tras verse obligados a abandonar el servicio. Ellos cuentan como sus superiores les envían a la calle Génova donde 200 radicales hacen llover botellas, adoquines y cohetes sobre los policías que protegen la sede del Partido Popular. “al percatarse de nuestra presencia comienzan a  lanzarnos a nosotros, de forma cada vez más certera impactando sobre 2 policías con carné profesonal…dejándolos semi inconscientes por lo que nos ordenan avanzar hacia la Plaza de Colón, la masa violenta retrocede pero continúa con los lanzamientos, les seguimos hasta la Biblioteca Nacional pero los objetos impactan sobre 6 policías con carné…originándoles lesiones…” 
Lo peor todavía no había comenzado. Los policías antidisturbios se sorprenden al descubrir cinco furgonetas de policía municipal desplegadas en línea en el carril central del Paseo de Recoletos. Todavía se sorprenden más cuando de entre la masa de violentos surge un camión de bomberos que se desplaza directo hacia la línea de policía municipal tocando el claxon y “provocando gritos de júbilo entre la masa y siendo usado como parapeto por unas 100 personas, alguno de los cuales se encaraman al vehículo en lugares que pueden ser avistados por el conductor…” En este momento, la sorpresa da paso a la indignación de los policías.
Así continúa su relato. Es su versión de los hechos. “El vehículo de los bomberos matrícula…sigue su marcha pese a ver el despliegue de patrullas y policías municipales, impactando contra una de las furgonetas, momento en que el grupo que usaba el camión como parapeto flanquea a la policía municipal y comienza a agredirles…momento en que comenzamos a lanzar material antidisturbios para ayudar a los funcionarios policiales…continúa el lanzamiento de objetos que alcanzan al oficial número….y a los 4 policías con carné…” Uno de los policías declarantes, subinspector, interrumpe a su compañero para detallar que…”éste inspector se dirige al conductor del camión de bomberos y pese a las indicaciones de alto continúa su marcha golpeándole y se aleja dejando a su paso material incendiado sin intervenir hasta que lo pierden de vista…”
Minutos después, rodeados por barricadas y entre los destrozos en los bares y comercios, el poco material antidisturbios del que disponían comienza a agotarse. Los encapuchados les rodean y comienza el cuerpo a cuerpo. El inspector número…cuenta como le tiran al suelo “me arrancan el casco de protección y noto un fuerte impacto en la coronilla, noto como sangro abundantemente y más impactos en la cara y en el cuerpo mientras escucho “Ahora sin casco, ahora vamos a matarle” hasta que otros policías me sacan de allí y me llevan hasta una zona segura comprobando que me falta el casco y el equipo de transmisiones está destrozado…” De forma simultánea los violentos rodean a otro policía con número…le tiran al suelo y le arrancan el casco.
El subinspector número….que está a cinco metros observa “como un individuo con sudadera a franjas granates y rosas con pelo largo en la parte posterior de la cabeza recogido en múltiples recogidos, le arroja un adoquín de grandes dimensiones que impacta en la cabeza del policía y se marcha entre la masa hacía Plaza de Cibeles, momento en que el oficial número…dispersa a la masa y le rescata, siendo agredido nuevamente mientras le asisten indicativos del Emergencias SAMUR” Los policías relatan como mientras tratan de evacuar a los heridos una masa de 200 personas rodea y golpea a los subgrupos del subinspector número…y el oficial número….pidiendo apoyo y resultando heridos 12 policías.  Fue entonces, declara el subinspector número ….como él y otro policía número….”mientras intentamos protegernos de los múltiples golpes que nos daban con palos notamos impactos inciso-contusos, yo dos en el costado trasero izquierdo y uno en en la pierna, y el policía número en el costado trasero izquierdo, desgarrándonos los chalecos de protección…” los policías declarantes cuentan como ante tal petición de ayuda urgente, el subinspector número….con su subgrupo operativo y sin material antidisturbios se dirige hacia allí observando una escena terrible. Más de 200 energúmenos han rodeado a los policías pegándoles con palos, y lanzándoles botellas y adoquines de gran tamaño.
“Dado que la vida de esos policías corría peligro y no tenía otro material, decidí lanzar a mano TRES botes lacrimógenos con los que se dispersa la masa en dirección a Cibeles pudiendo evacuar a los policías a varios centros médicos”. A la vez, pero a decenas de metros de distancia, los declarantes cuentan cómo ven el momento en que los 2 policías con carné….que custodian los vehículos policiales son atacados por un grupo de 50 encapuchados armados con palos y botellas, arrojándoles adoquines. Los policías respondieron con salvas intimidatorias que logran disolver a los atacantes. Los policías que declaran, recién llegados de los enfrentamientos, no olvidan un detalle “nos llevan a un hospital de campaña en la Plaza de Colón donde un grupo de 60 personas comienzan a gritar “OS TENÍAMOS QUE HABER MATADO PERROS DE MIERDA, JODEROS” haciendo ademán de volver a agredirnos, desistiendo por la llegada de más indicativos policiales…posteriormente me trasladaron al Hospital San Rafael donde fui intervenido. El resto de funcionarios heridos fue trasladado a diversos centros médicos donde expidieron los correspondientes partes médicos que adjuntamos en las presentes diligencias”. Así relatan los policías heridos una de sus peores noches de servicio. Ahora sus compañeros piden explicaciones a los responsables del operativo.