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Adiós a Suárez con honores de Estado

El país se ha volcado en la despedida de Adolfo Suárez. Ante la capilla ardiente del expresidente han pasado más de 30.000 personas hasta las 10 de la mañana que ha quedado cerrada al público. El expresidente del Gobierno ha sido despedido en Madrid con honores militares. Cientos de ciudadanos han acompañado con aplausoso y vivas al expresidente el cortejo fúnebre que ha recorrido las calles desde el Congreso de los Diputados hasta la Plaza de Cibeles, donde ha tenido lugar la parte final del homenaje. Un coche fúnebre traslada a Suárez a Ávila donde recibirá sepultura.

La capilla ardiente, que ha estado abierta durante diecisiete horas en el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, se ha cerrado a las diez y ha recibido la visita de más de 30.000 personas que han querido honrar al que fuera primer presidente de la Transición. Después, los familiares han tenido unos minutos de intimidad, antes del arranque de los actos oficiales.
El féretro, cubierto con la bandera de España, ha salido por la Puerta de los Leones del Congreso portado por un piquete de honor. Al terminar de bajar las escalinatas, ha sonado el himno nacional, rematado con los aplausos de los ciudadanos presentes en la plaza de los Cortes.
A lo ancho de las escaleras de la Puerta de los Leones se han colocado los familiares y allegados del difunto; los miembros de las Mesas del Congreso y del Senado; y otras autoridades, entre las que se encontraban varios ministros del Gobierno; los presidentes de Castilla-La Mancha, Aragón, Galicia, Madrid, Extremadura y Andalucía; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; líderes de los principales partidos políticos, diputados y representantes del poder judicial.
A continuación, el féretro ha sido depositado sobre un armón de artillería y, seguido a pie por la familia y las autoridades, ha comenzado el recorrido por las calles de Madrid.
Los servicios de protocolo del Estado han decidido ampliar el itinerario del cortejo debido a la gran afluencia de público que ha pasado por la capilla ardiente instalada en el Congreso. Los planes iniciales establecían que el cortejo terminaría en la Plaza de Neptuno, como se hizo con Leopoldo Calvo Sotelo, pero se ha ampliado hasta la Plaza de Cibeles "para facilitar que todos los ciudadanos que así lo deseen puedan rendirle su último homenaje", explica Moncloa en un comunicado.
Una vez en la plaza de Cibeles, ha comenzado la parte final del homenaje, compuesta por una despedida del duelo con toque de oración, descarga de fusilería de la Guardia de Honor y desfile ante el féretro. Durante todo el recorrido y una vez en Cibeles el público no ha dejado de aplaudir al expresidente.
Una vez terminados los actos de homenaje y bajo un último aplauso de despedida de los ciudadanos, el féretro ha sido introducido en el coche fúnebre que lo ha llevado hasta Ávila, donde los restos mortales del ex presidente Suárez han recibido sepultura.
EL 31 DE MARZO, FUNERAL DE ESTADO
Para culminar los actos de despedida del expresidente, la Catedral de Santa María la Real de la Almudena en Madrid acogerá el funeral de Estado de Adolfo Suárez, que se celebrará el lunes 31 de marzo, han avanzado a Europa Press fuentes oficiales.