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La imputación de doña Cristina, auténtico mazazo para la popularidad del Rey

El peor momento del calvario del rey coincide con la imputación y posterior declaración de su hija, la infanta Cristina ant el el juez José Castro por el caso Nóos. Esta instrucción comenzó en noviembre de 2011. Su marido Iñaki Urdangarin fue acusado de aprovecharse de su posición en la familia real para hacer negocios. Empezaba así a resquebrajarse la postal de la boda idílica en Barcelona, la de los veranos al sol en el palacio de Marivent, la del yerno ideal, moderno, deportista, vasco y catalán de adopción, la cuadratura del círculo, se convertía en el mayor quebradero de cabeza para la corona. A partir de finales de 2011, Cristina e Iñaki desaparecen de los actos públicos, de la  página web de la Casa Real, de las felicitaciones de navidad y hasta de la rambla de Palma de Mallorca, que deja de llamarse de los duques de Palma.