Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La luz vuelve a subir el próximo sábado

Bombilla iluminadaGtres

La subida de la luz en un 3,2% anunciada por el Gobierno para acabar con el déficit de tarifa se publicará este viernes en el BOE, con lo que entrará en vigor el sábado 3 de agosto, como indicó el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria.

"La orden ministerial va a la Comisión Delegada de Asuntos Económicos el jueves 1 de agosto y, por tanto, se publicará al día siguiente" en el BOE, de modo que entrará un día después en vigor, anunció el ministro.
La subida del sábado se producirá apenas un mes después de la entrada en vigor el 1 de julio de un nuevo icremento, del 1,2%, en el recibo de la luz para el tercer trimestre del año. La Tarifa de Último Recurso (TUR) había subido un 3% en enero y, posteriormente, bajado un 6% en marzo.
Tras la nueva subida, el recibo de la luz se habrá encarecido un 8% desde enero de 2012. La tarifa ha subido además un 63% entre 2003 y 2011, hasta el punto de convertirse en la más cara de la UE para el consumidor doméstico, solo por detrás de Irlanda y Chipre.
La nueva subida, que permitirá ingresar cerca de 400 millones de euros hasta fin de año, forma parte de las medidas anunciadas el pasado 12 de julio por el Gobierno para repartir entre consumidores, empresas y la Administración los esfuerzos para acabar con el déficit de tarifa.
El Ejecutivo ha diseñado un reparto de esfuerzos en el que los consumidores aportarán 900 millones anuales, frente a los 900 millones con cargo a las cuentas públicas y los 2.700 millones procedentes de las empresas con actividades reguladas.
El déficit de tarifa consiste en un desajuste de 26.000 millones de euros en términos acumulados provocado porque los ingresos no cubren los costes reconocidos del sistema eléctrico. Su eliminación se ha convertido en el objetivo de la reforma energética anunciada por el Gobierno.