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El secretario de Estado de Hacienda quiere consensuar con los partidos nuevas medidas contra el fraude fiscal

El secretario de Estado de Hacienda, José Enrique Fernández de Moya, ha destacado este lunes el "diálogo" y la "mano tendida" a los grupos parlamentarios con la que el Gobierno afronta la política tributaria, en la que se intensificarán las medidas contra el fraude fiscal y tributario.
Así lo ha señalado el secretario de Estado de Hacienda en declaraciones a los periodistas durante una visita a Granada en la que ha puesto de manifiesto que el impacto de la reforma del IRPF en el ejercicio 2015-2016 "ha dejado en el bolsillo de los andaluces" un total de 1.055 millones de euros.
José Enrique Fernández de Moya ha reseñado, en este sentido, que estas reformas tributarias del IRPF se van a mantener "inicialmente", tanto en la estructura del impuesto como en "lo que significa la naturaleza de todas y cada una de las reducciones y mejoras" que se han introducido.
"Desde la Hacienda Pública estamos trabajando desde ya en un amplio paquete de medidas de lucha contra el fraude", ha resaltado Fernández de Moya incidiendo en que "cualquier política tributaria que pongamos en marcha de presente y de futuro va a ser negociada con el conjunto de los distintos grupos parlamentarios".
En este momento, la prioridad del Ministerio de Hacienda es fijar el techo de gasto de 2017 para "llevar a cabo la elaboración del anteproyecto y posterior proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado", con lo que es necesario "ver cuál va a ser la evolución de la recaudación, que está siendo positiva como consecuencia del crecimiento económico"
En el seno de las conversaciones que se están produciendo en este sentido, se analizarán "cuáles son efectivamente desde el punto de vista fiscal y tributario lo que puede representar la puesta en marcha de nuevos ingresos que, sin lugar a dudas, repercutan en el ámbito de la Hacienda Pública", ha añadido para incidir a continuación en que el Gobierno quiere conocer la "opinión" de los partidos en cuanto a los tributos tanto directos como indirectos.
Respecto al Impuesto sobre Sociedades, el secretario de Estado ha resaltado el adelanto del pago fraccionado, que va a reportar una recaudación de más de 8.000 millones de euros, y que aportarán un total de 9.000 grandes empresas en el conjunto de España.
Este adelanto "no es una subida de impuestos", ha aclarado Fernández de Moya, quien ha subrayado que este adelanto se circunscribe en el ámbito de las grandes empresas y no del ciudadano medio.
Fernández de Moya ha recordado que, "en plena recesión económica" cuando "España estaba al borde del rescate y la intervención", el Ejecutivo de Mariano Rajoy, con "rigor que fue lo que precisamente no ocurrió con los gobiernos socialistas", pidió "un esfuerzo y un sacrificio" a la sociedad, que "cuando pudimos hacerlo, lo hemos devuelto".