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La recuperación disipa los temores de Draghi, pero la baja inflación frena la normalización monetaria

El BCE revisa al alza su previsión de crecimiento del PIB para la eurozona, pero rebaja sus expectativas de inflación
La recuperación de la economía de la eurozona gracias en gran parte a las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo (BCE), que ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para la región, ha permitido a la entidad dar por cerrado el capítulo de las bajadas de tipos, aunque la debilidad de la inflación impide por ahora que el instituto emisor abra el debate sobre el calendario para la retirada de sus estímulos.
"Todavía es necesario un grado sustancial de relajación de la política monetaria", aseguraba el presidente del BCE, Mario Draghi, al comienzo del discurso introductorio de la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad, que decidió mantener los tipos de interés, pero retiró de su comunicado la referencia a la posibilidad de bajar más la tasa.
A este respecto, el banquero italiano indicó que más que el comienzo de la estrategia de salida de la institución, que no fue discutida durante la reunión, este cambio en la orientación de futuro de la política monetaria del BCE implica la "desaparición de los riesgos de cola" para la senda de inflación.
"La posibilidad de seguir bajando los tipos dependía de la materialización de este riesgo", dijo Draghi, subrayando la confianza del BCE en la ejecución "sin sobresaltos" de su programa de compras, que cuenta "con suficiente flexibilidad" para adaptarse a las circunstancias.
En este sentido, el presidente del BCE subrayó que el Consejo de Gobierno "no ha discutido" acerca de la normalización de la política monetaria del banco, aunque admitió que "hubo dos consejeros" que señalaron la necesidad de tener en cuenta la relación entre las compras del banco central y la inflación.
"Necesitamos seguir acompañando la recuperación con nuestra política monetaria, con nuestras compras", dijo Draghi, asegurando que "el BCE estará en el mercado durante un largo periodo de tiempo".
De este modo, el presidente del BCE reiteró el compromiso de la entidad de mantener los tipos de interés a su nivel actual durante un prolongado periodo de tiempo y mucho más allá del horizonte planteado para las compras de activos de la institución, cuyo final está previsto en principio para diciembre de 2017.
MÁS CRECIMIENTO, PERO MENOS INFLACIÓN.
Durante su comparecencia ante los medios, Mario Draghi ha aprovechado para anunciar las nuevas previsiones macroeconómicas del BCE, que ha revisado al alza su pronóstico de crecimiento para la economía de la zona euro entre 2017 y 2019, mientras que ha rebajado sus expectativas de inflación para el mismo periodo.
En concreto, las nuevas previsiones de crecimiento del PIB del BCE contemplan una expansión de la zona euro del 1,9% en 2017, frente al 1,8% estimado en marzo, mientras que para 2018 y 2019 espera un crecimiento del 1,8% y del 1,7% respectivamente, cuando hace tres meses las previsiones eran del 1,7% en 2018 y del 1,6% para un año después.
"Consideramos que los riesgos para las perspectivas de crecimiento se encuentran en general equilibrados", declaró Draghi, subrayando que las perspectivas de crecimiento de la región siguen viéndose lastradas por la lentitud de la implementación de reformas estructurales.
Asimismo, el banquero italiano destacó el balance actual entre las opciones de un crecimiento más fuerte del esperado a raíz de la recuperación cíclica de la economía, así como la existencia de factores de "carácter global" que pueden afectar negativamente.
En cuanto a la evolución de los precios, los nuevos pronósticos del BCE apuntan a una subida del 1,5% en 2017, que se relajará al 1,3% un año más tarde y alcanzará el 1,6% en 2019, frente a las previsiones de marzo, que señalaban un alza de precios del 1,7%, del 1,6% y del 1,7% respectivamente.
"La expansión económica aún tienen que traducirse en dinámicas de precios más fuertes", añadió el presidente del BCE, avanzando que se espera que la inflación subyacente subirá de forma gradual.
La tasa de inflación interanual de la zona euro se situó en mayo en el 1,4%, medio punto porcentual menos que en abril y todavía lejos del objetivo de estabilidad de precios del BCE de una subida ligeramente inferior al 2%.
Por su parte, la economía de la zona euro experimentó en el primer trimestre de 2017 una expansión del 0,6% respecto al trimestre anterior, cuando creció un 0,5%, un ritmo de crecimiento que duplica el 0,3% de EEUU y triplica el 0,2% de Reino Unido entre enero y marzo.