Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El poder adquisitivo de los británicos cae hasta su nivel más bajo desde hace casi 50 años

Los consumidores británicos han sufrido la mayor disminución de su poder adquisitivo desde hace cerca de 50 años, en un contexto de mayor inflación y desaceleración del crecimiento de los salarios, según muestran los datos oficiales del primer trimestre del año publicados este viernes por la Oficina de Estadística Nacional (ONS, por sus siglas en inglés).
En concreto, los ingresos disponibles cayeron un 1,4% durante los tres primeros meses del año con respecto al trimestre precedente, la mayor caída desde hace cuatro años y con la que encadena tres trimestres consecutivos de retrocesos. La última vez que esta variable cayó durante un periodo tan prolongado fue entre finales de 1976 e inicios de 1977.
De esta forma, la tasa de ahorro de los hogares en Reino Unido se redujo a la mitad, hasta un 1,7%, frente al 3,3% del trimestre anterior, de manera que se sitúa en el nivel más bajo desde que se tienen registros, desde 1963.
La ONS apuntó que el descenso se produjo debido a los "volúmenes de consumo relativamente fuertes, el aumento de los precios al consumidor, a la moderación del crecimiento salarial y a un aumento de contribución a los impuestos".
Los precios en Reino Unido no han dejado de crecer desde el voto favorable al Brexit, que ha producido un desplome del valor de la libra esterlina.
Por su parte, el gasto de los hogares aumentó en 0,4% trimestral, lo que representa el crecimiento más débil desde 2015.
LA ECONOMÍA CRECE AL 0,2% HASTA MARZO
De igual modo, el instituto estadístico confirmó el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,2% para el primer trimestre de 2017, por lo que el dato en esta segunda revisión se mantiene respecto al previamente anunciado.
Si bien, la economía británica ha sufrido una desaceleración de cinco décimas frente a la expansión del 0,7% del último trimestre de 2016.
Asimismo, el déficit por cuenta corriente de Reino Unido creció en 16.900 millones de libras (19.211 millones de euros) entre enero y marzo, lo que equivale a un 3,4% de su PIB, frente al 2,4% que representaba en el cuarto trimestre.
Con estos datos, Gran Bretaña ha pasado de situarse como una de las economías que más crece entre los países ricos, a colocarse en el primer trimestre de este año por detrás de todos los que conforman el G7 y cualquier miembro de la Unión Europea.