Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los ordenadores de la AGE siguen en alerta y cuentan con un programa que neutraliza el ciberataque, según CSIF

El Centro Criptológico Nacional, máximo organismo responsable de la prevención frente a los ciberataques, ha proporcionado una herramienta al conjunto de la Administración General del Estado (AGE), que permite neutralizar el ataque que se puso en marcha el pasado viernes y del que hasta el momento no se tienen constancia que haya dañado los sistemas públicos, según la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF).
Según el sindicato, diferentes departamentos ministeriales y organismos continúan en alerta y mantienen hoy diferentes medidas de seguridad, como mantener ordenadores apagados hasta que concluyan los análisis del Centro Criptológico, el bloqueo del acceso externo a Internet o limitaciones en el uso de bases de datos.
Desde el Centro Criptológico se han enviado por tanto instrucciones a los diferentes departamentos y se ha proporcionado una herramienta que actualiza los sistemas de seguridad cada vez que arranca el PC, explica el sindicato, que valora la "profesionalidad" de los empleados públicos responsables de la informática,
CSIF considera que este tipo de situaciones suponen una oportunidad para revisar los sistemas de seguridad, actualizar los cortafuegos e instalar las últimas versiones de los sistemas operativos.
ORGANISMOS SIN SEGURIDAD ELECTRÓNICA.
En 2010, se promulgó el real decreto 4/2010 por el que se desarrolla el esquema nacional de seguridad, que obliga a los organismos públicos a implementar una infraestructura de seguridad electrónica y da un plazo de cuatro años para ello.
Sin embargo, advierte de que en la actualidad todavía hay pequeños centros de trabajo, fundamentalmente organismos autónomos o dependientes de ministerios, que aún no lo tienen implementado.
"Todos están interconectados a través de la red SARA por lo que las vulnerabilidades y problemas de seguridad que causan los centros pequeños se pueden propagar con facilidad a los grandes centros", advierte. Además, avisa de que esta circunstancia impediría conocer el impacto global de la infección en el caso que ocurriese.