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Las auditoras avisarán sobre los riesgos más significativos en sus informes desde julio de 2017

Los honorarios subirán por la mayor carga de trabajo, pero no de forma "significativa"
Las auditoras avisarán sobre los riesgos más significativos de las empresas considerados en la auditoría y ofrecerán sus respuestas a los mismos en los informes que se presenten a partir de julio de 2017. De este modo, bancos e inmobiliarias serán las primeras compañías que incluirán dichas novedades sobre las cuentas semestrales.
Los nuevos informes de auditoría serán obligatorios para ejercicios económicos iniciados a partir del pasado 17 de junio de este año, por lo que en general las novedades afectarán a la auditoría de cuentas anuales de 2017, cuando el cierre coincida con el ejercicio natural.
"No se trata de que las auditoras se cubran ante posibles riesgos de las compañías, sino de evitar textos planos y estáticos para que ahora tengan contenido", explica el socio director de auditorías, riesgos y transacciones de Deloitte, Germán de la Fuente, en un encuentro con la prensa para presentar las novedades de los nuevos informes de auditoría.
El consejo de normas internacionales de auditoría y aseguramiento (IAASB, por sus siglas en inglés) ha emitido nuevas normas internacionales de auditoría y modificaciones a las actuales que llegan a España a través de la nueva Ley 22/2015, de 20 de julio, de Auditoría de Cuentas que entró en vigor el pasado 17 de junio de 2016. En países como Reino Unido o Sudáfrica ya se han aplicado cambios similares para ejercicios anteriores.
Por ejemplo, las auditoras advertirán sobre posibles efectos en la situación patrimonial de las empresas derivados del Brexit o de nuevas estrategias de inversión, con el fin de aportar más transparencia. No consistirá en completar una lista sobre eventuales riesgos, sino de que el auditor se centre en aquellos (cuatro o cinco) que le han despertado una especial atención para desempeñar la auditoría.
El auditor presentará este plan con dichos riesgos al comité de auditoría, por lo que las compañías podrán adelantar esta información en la memoria de sus cuentas. "Se espera que se genere una corriente positiva para aumentar la calidad de la información y ganar en transparencia", defiende De la Fuente.
La nueva información no cambiará de forma "sustancial", sino que se potenciará su comunicación al mercado. Desde Deloitte se espera además que el sector recobre credibilidad tras episodios polémicos en la crisis, puesto que ahora se facilitará comparabilidad entre informes. "Ahora se podrá hacer una discriminación positiva de los auditores", indica el socio director de Deloitte.
SUPERADA LA "INQUIETUD" INICIAL.
Pese a la "inquietud" inicial de las compañías a estos nuevos cambios, desde la auditora creen que se están acogiendo como una oportunidad para mejorar la comunicación y la calidad de la información financiera que se ofrece a los inversores.
Eso sí, los nuevos informes de auditoría conllevarán un encarecimiento de los honorarios ante el aumento de la carga de trabajo, aunque no será "significativo". "Las nuevas normas no se hacen para facturar más, sino para ganar en transparencia", recalca De la Fuente.