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Los analistas no esperan que Draghi mueva ficha antes de junio

El BCE podría modificar su programa de compras a la vuelta del verano y empezar a subir tipos en 2019
El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) volverá a reunirse este jueves para abordar la política monetaria de la zona euro en un encuentro que el consenso de analistas consultados por Europa Press considera "de transición", ya que no se espera al menos hasta junio, una vez resuelta la segunda vuelta de las presidenciales francesas, que Draghi anuncie cambio alguno en las políticas de la institución o en su manera de comunicarlas.
"Estaríamos sorprendidos si el BCE ofrece este jueves nuevas señales", apuntan los analistas de Nordea, quienes consideran que un discurso por parte de Draghi calcado al de la anterior reunión sería percibido como ligeramente 'dovish', lo que alejaría la discusión sobre la retirada de estímulos.
En este sentido, Javier Urones, analista de Xtb, afirma que "la próxima reunión del BCE se espera que sea de transición", después de que en abril la institución redujera el volumen de sus compras mensuales hasta los 60.000 millones de euros desde los 80.000 millones.
En esta línea, Franck Dixmier, director global de renta fija de Allianz Global Investors, opina que el BCE utilizará el reciente debilitamiento de la inflación para justificar el mantenimiento de su programa de compras y de sus estrategia.
Gilles Moec, analista de Bank of America Merrill Lynch, por su parte, coincide en destacar el consenso respecto a que por el momento no habrá cambios en la postura y en la comunicación por parte del BCE. "No esperamos ninguna decisión o sorpresa comunicativa", añade el experto, que solo anticipa "pequeños cambios" en las directrices de la entidad en junio y una "muy lenta retirada de estímulos ('tapering') durante 2018, mientras no prevé subidas de tipos, si es que las hubiera, antes de bien entrado el próximo año.
A este respecto, Moec considera que existen razones para mantener la 'tregua' entre 'halcones' y 'palomas' en el Consejo de Gobierno, incluyendo que esta reunión se celebra en medio de las elecciones presidenciales francesas, aunque espera que el debate gane fuerza a partir de junio.
De hecho, los analistas de Nordea coinciden en aplazar hasta la reunión del próximo 8 de junio la posibilidad de cualquier cambio en las políticas o el tono del BCE, que entonces podría mejorar su diagnósticos sobre los riesgos para la eurozona desde "inclinados a la baja" a "equilibrados", así como modificar su directriz para dejar de incluir la opción "niveles más bajos (de los tipos de interés)".
De este modo, la entidad escandinava apuesta por que en la reunión del próximo mes de septiembre el BCE quizás anuncie una nueva extensión de la vigencia de sus compras de activos más allá de 2017, así como una reducción de las mismas, hasta 30.000 o 40.000 millones de euros al mes, dejando para mediados de 2018 el posible final del QE y para el primer trimestre de 2019 la primera subida del tipo de depósito y el comienzo de una gradual normalización de la política monetaria.