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La alargascencia, o cómo combatir la caducidad programada de los aparatos

La bombilla más antigua que sigue funcionando tiene más de un siglo de vida y se encuentra en Estados Unidos. Desde que en 1924 los fabricantes pactaran que estas no duraran más de mil horas, prácticamente todos los aparatos eléctricos están diseñados para romperse. Es la llamada 'obsolescencia programada', que en España ha comenzado a combatirse con la 'alargascencia', una iniciativa de la ONG Amigos de la Tierra que fomenta entre las empresas la reparación, el intercambio y el reciclaje. Así es este sistema al que ya se han unido más de 800 establecimientos.