Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Valladolid Alta Velocidad aprueba su liquidación por quiebra en junta extraordinaria el 16 de febrero

Sociedad pública constituida por Adif, Renfe, Junta de Castilla y León y Ayuntamiento de Valladolid para integrar el AVE en esta ciudad
Valladolid Alta Velocidad, sociedad pública constituida en 2003 para promover un desarrollo urbanístico a partir de la integración del AVE en esta ciudad, aprobará en la junta extraordinaria de accionistas convocada para el próximo 16 de febrero la liquidación de la firma, tras constatar su quiebra con un 'agujero patrimonial' de 404 millones de euros.
Así figura en el orden del día de la asamblea de la compañía participada por Adif, con un 37% de su capital, Renfe (12,5%) y la Junta de Castilla y León y el Ayuntamiento de Valladolid, con un 25% cada uno.
La disolución de la sociedad figura como único punto del orden del día de la asamblea, según publica el Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME), y tal como se acordó en la última reunión del consejo de administración de esta sociedad, celebrado el pasado mes de diciembre.
De esta forma, Valladolid Alta Velocidad será la primera de entre la decena de sociedades similares que se constituyeron hace más de una década para abordar los proyectos de acceso del AVE a distintas capitales que se ve abocada a la liquidación ante los problemas económicos financieros que todas ellas atraviesan actualmente.
Estas firmas se constituyeron con el propósito de costear los accesos del AVE a distintas ciudades, en muchos casos de forma soterrada, mediante la venta y aprovechamiento de los terrenos que quedarían desafectados de los usos ferroviarios. No obstante, el desplome del valor del suelo durante los años de la crisis convirtió en inviable el proyecto.
Además de en Valladolid, también se constituyeron sociedades similares en Zaragoza, Valencia, Logroño, Gijón, Barcelona (en este caso para levantar la estación de Sagrera), Cartagena, Murcia y Alicante. A cierre de 2015, Adif tenía provisionados unos 170 millones de euros en sus cuentas por su exposición a estas firmas mixtas.
AGUJERO DE 404 MILLONES.
En el caso de Valladolid Alta Velocidad, presenta un agujero patrimonial de 404 millones de euros y una "complicada" situación económica que le impide atender al pago de los vencimientos de deuda, tal como se constató en la reunión de diciembre.
No obstante, la decisión del consejo de la firma de disolverla tuvo lugar después de que el Ayuntamiento de la ciudad rechazara asumir las condiciones que ponía el Ministerio de Fomento para inyectar 130 millones de euros para hacer frente a dichos pago.
Las condiciones pasaban por que los socios de la empresa se comprometieran a asumir la deuda, bien mediante el pago de los intereses o mediante un compromiso por escrito.
En este sentido, el presidente de Adif, Juan Bravo, indicó que Fomento había hecho "todo lo posible" para solventar la difícil situación económica de la sociedad. "El planteamiento inicial de la sociedad, basado en la financiación mediante las operaciones urbanísticas con el suelo que quedase liberado, ya no son viables", reconoció.
No obstante, en dicha reunión del consejo, los socios coincidieron en su intención de continuar con el proyecto "con otros planteamientos realistas", pese a la "muerte" de Valladolid Alta Velocidad como "instrumento" para materializar la integración del ferrocarril en la ciudad.