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La UE acuerda centrar en la seguridad y migración y el empleo y crecimiento los esfuerzos del presupuesto 2017

Decae la exigencia de la Eurocámara de congelar parte del sueldo de excomisarios si no se refuerza su código de conducta
Los Veintiocho y la Eurocámara han cerrado esta madrugada un acuerdo que mantiene prácticamente sin cambios la propuesta inicial para el presupuesto comunitario de 2017 --157.880 millones de euros en compromisos y 134.490 millones en pagos-- , pero que revisa las partidas para centrar el esfuerzo en frenar la crisis migratoria, impulsar el crecimiento y apoyar a los más jóvenes frente al desempleo.
Así, se dedicarán 5.910 millones de euros a la lucha contra la inmigración irregular, el refuerzo de las fronteras y la atención de los refugiados, lo que supone un aumento del 11,3 % que en 2016 para estos retos, según ha informado el Consejo en un comunicado.
En materia de empleo y crecimiento, la UE asume compromisos por 21.300 millones de euros, equivalente a un 12 % más que el año anterior. Con ello se dará mayor apoyo a proyectos como el Erasmus+, el fondo europeo de inversiones estratégicas. También prevé compromisos por 500 millones de euros para la garantía juvenil.
En las negociaciones entre las instituciones para cerrar el gasto del próximo año se ha quedado fuera la exigencia de los eurodiputados de contemplar la congelación de un 20 % de los salarios de transición que perciben los excomisarios cuando abandonan Bruselas, hasta que la Comisión Europea aceptara reforzar su código de conducta.
Esta reivindicación "no ha sido aceptada" por los negociadores, según han confirmado a Europa Press fuentes parlamentarias, que consideran que faltó "voluntad política" para mantener la amenaza en el presupuesto de 2017.
"Es profundamente lamentable, si no inaceptable, que las generosas asignaciones para los antiguos comisarios sigan sin estar compañadas por un código de conducta más estricto. Seguiremos luchando para más transparencia e integridad", ha advertido en un comunicado el grupo de Los Verdes, para quien la enmienda sí ha servido de "presión" para que Bruselas contemple endurecer el código.
El acuerdo ha tenido en cuenta las nuevas prioridades de la Unión Europea en materia de seguridad y migración y en la necesidad de más inversión para potenciar el crecimiento y el empleo, "al tiempo que se respeta la ambición de los Estados Unidos de mantener unas cuentas públicas saneadas", ha explicado el secretario de Estado de Finanzas de Eslovaquia y presidencia de turno de la UE, Ivan Lesay.
En la misma rueda de prensa tras concluir las negociaciones, la aún vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de los presupuestos, Kristalina Georgieva, ha destacado el "equilibrio" logrado entre "las prioridades tradicionales" y la capacidad de "apoyar la innovación".
"Al final lo importante es cómo utilizar el presupuesto. Estoy orgullosa de decir que no sólo se trata de cifras, sino también de la calidad de los programas y del resultado que tienen aquello que financiamos", ha explicado Goergieva.
El Ejecutivo comunitario propuso inicialmente un presupuesto con 157.700 millones de euros en compromisos y de 134.900 millones de euros en pagos, mientras que el Consejo defendió rebajarlos a 156.380 millones de euros la primera partida y a 133.790 millones la segunda, lo que en el caso de los pagos supone un recorte del 7 %.
Por su parte, la Eurocámara había planteado un presupuesto de 161.800 millones de euros en compromisos, lo que supone mejorar incluso en 4.130 millones de euros la propuesta primera del Ejecutivo comunitario.