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La UE alcanza un acuerdo político sobre las nuevas normas de fondos de mercado monetario

La Unión Europea ha alcanzado este miércoles un acuerdo provisional sobre la nueva legislación para fondos del mercado monetario (MMF por sus siglas en inglés), que busca aumentar la solidez de estos productos y garantizar el correcto funcionamiento en el mercado de financiación a corto plazo.
Los fondos del mercado monetario son fondos mutualizados que invierten en deuda a corto plazo, como productos del mercado monetario emitidos por entidades financieras, gobiernos o empresas. Entre estos instrumentos se incluyen bonos del tesoro, certificados de depósito o pagarés comerciales.
En concreto, la presidencia de turno del Consejo, que este semestre ostenta Eslovaquia, y representantes del Parlamento UE han logrado un acuerdo a nivel político, más de tres años después de que la Comisión Europea presentara su propuesta.
Aún quedan por cerrar cuestiones técnicas sobre el borrador tendrán que ser finalizadas en los próximos días. Una vez se consiga, la propuesta pasará a manos de los embajadores de los Veintiocho para su aprobación. El pleno de la Eurocámara también tendrá que dar su visto bueno al acuerdo final.
En la actualidad existen dos tipos de MMF: aquellos que ofrecen un valor neto variable por título (VNAV), que dependen principalmente de las fluctuaciones de mercado, y otros que ofrecen un valor neto constante por título (CNAV). El Parlamento Europeo ha propuesto crear además una nueva categoría más centrada en la economía real (LVNAV).
El borrador legislativo establece normas que regulan la composición de las carteras de estos fondos, así como la valoración de sus activos. El objetivo es asegurar la estabilidad de sus estructuras y garantizar que invierten en activos diversificados con alta calidad de crédito.
También introduce estándares comunes para incrementar la liquidez de los MMF y para asegurar que pueden afrontar solicitudes de reembolso inesperadas en situaciones complicadas en los mercados. Además, introduce reglas comunes que persiguen que el gestor del fondo conozca el comportamiento de los inversores y esté preparado para responder a sus decisiones repentinas.
El acuerdo alcanzado por los negociadores "políticos" cubre aspectos "centrales" del borrador, como requisitos de liquidez y de diversificación, activos en los que estos fondos pueden invertir (incluyendo el papel de la deuda pública) y transparencia.