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Sindicatos de Popular y Santander fijan como prioridades el empleo y una solución a los accionistas

Representantes de la CIG en Popular-Pastor (con sección única), en el Banco Santander y en Universal Support (centro de llamadas cuyos trabajadores están vinculados aproximadamente en un 80% a Popular) han celebrado este lunes una reunión interna en Santiago para coordinar su actuación estratégica durante el proceso de integración.
En declaraciones a Europa Press, la portavoz de la CIG en el Pastor, Rosa Conde, ha explicado que el mantenimiento de los puestos de trabajo, la búsqueda de una solución para los accionistas de Popular --que lo han perdido todo tras la compra por Santander-- y la posibilidad de conservar la marca Pastor son las tres prioridades que han acordado las secciones sindicales de las tres empresas.
Al respecto del primer punto, la idea es que "no hay excedente" de empleo, ni en Santander ni en Popular, y que ambos bancos "no van sobrados" de plantilla, "como se va a querer trasladar".
En lo relativo al segundo apartado, la central nacionalista aboga por exigir una solución, toda vez, además, que buena parte de los trabajadores de Popular-Pastor habían adquirido acciones del banco.
En cuanto a la marca, la CIG planteará que "desde un punto de vista estratégico y empresarial sería acertado" conservar Pastor como "un hecho diferenciado", tanto a nivel usuario como para los trabajadores. "Hay decisiones estratégicas que se pueden sopesar en el camino", ha valorado Conde, en referencia al anuncio ya realizado por Santander de que al final del proceso solo habrá una marca.
ASAMBLEA LA SEMANA QUE VIENE
La CIG ya ha solicitado una reunión con Santander, que comunicó a esta central sindical, como a otras, que los representantes de los trabajadores serán convocados "a la mayor brevedad", en el marco de la constitución de la comisión de integración entre el banco y Popular.
Entre tanto, la próxima semana la CIG prevé desarrollar una asamblea de trabajadores en la capital gallega para plantear acciones, que la plantilla exprese sus opiniones y para resolver dudas.
LA POSICIÓN DE CC.OO.
Inmediatamente después del anuncio la semana pasada de la adquisición de Banco Popular por Banco Santander, las secciones sindicales de CC.OO. en Banco Santander y Banco Popular valoraron esta "solución", que a su juicio puso "fin al entorno de incertidumbre que afectaba a clientes y mercados". Esperaron, en este sentido, "que además sea la mejor opción para sus trabajadores".
Por eso, no en vano, exigieron un "protocolo de garantías de empleo que renuncie a la utilización de medidas traumáticas si existiese una reestructuración de plantilla y preserve las condiciones laborales de los trabajadores de ambas entidades". Igualmente, avanzaron su apoyo a "las reclamaciones que se produzcan por perjuicio del pequeño accionista".
Con estos fines, Comisiones solicitó reuniones con las direcciones de los grupos Santander y Popular para que se les facilite información sobre esta operación "y para exigir, en caso de producirse la fusión de ambas marcas, la negociación de un protocolo de fusión que contemple adecuadamente los intereses de trabajadoras y trabajadores de ambas entidades".
EL POSICIONAMIENTO DE UGT
El mismo miércoles pasado, también, UGT hizo un llamamiento al Gobierno y al Ministerio de Empleo y Seguridad Social "para que tomen las medidas necesarias para evitar que esta operación financiera suponga destrucción de empleo".
La organización rechazó, de este modo, "cualquier planteamiento que pase por reducir y destruir empleo" y advirtió de que "los verdugos del Banco Popular" fueron "una dirección inmersa" que "en un bucle de decisiones erráticas" abandonó "con indemnizaciones millonarias" un buque "que hacía aguas a causa de su ineptitud como gestores".