Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Siemens y el Incibe crean un laboratorio para mejorar la ciberseguridad de la industria española

Siemens y el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe) han llegado a un acuerdo para la creación de un "laboratorio pionero" en León que servirá como banco de pruebas para desarrollar herramientas, procedimientos y controles de ciberseguridad y cuyo objetivo es "mejorar, impulsar y proteger la industria española".
En un comunicado, Siemens explica que el laboratorio se situará dentro de las instalaciones del organismo público dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital y también se empleará para la formación, divulgación y evaluación de casos reales sobre ciberseguridad que se produzcan en la industria española.
El acuerdo, que supone "un paso decisivo en la lucha contra los ciberataques", se firmó en Madrid por el director general de Incibe, Alberto Hernández Moreno, y por el presidente de Siemens Industry Software y director de la Factoría Digital de Siemens, Pascual Dedios-Pleite.
El nuevo laboratorio utilizará las tecnologías desarrolladas por Siemens Industria, en las cuales la ciberseguridad se ha tenido en cuenta desde la fase de diseño. Paralelamente, Siemens ha abierto tres centros CSOC industriales en Lisboa (Portugal), Munich (Alemania) y Milford (Ohio, Estados Unidos).
Siemens afirma que la ciberseguridad es "esencial" en la industria para proteger la planta de producción y sus sistemas de automatización, especialmente tras el desarrollo del concepto de Internet de las Cosas (IoT), en el que cada vez más equipos industriales están conectados a Internet.
"Cualquier proceso productivo puede sufrir un ciberataque con fatales consecuencias como el espionaje de datos confidenciales, pérdida de propiedad intelectual o el sabotaje de la propia producción: tiempos de parada, manipulación de datos o del propio software de aplicación y el uso no autorizado de funciones del sistema", advierte.
En este sentido, subraya que, aunque es imposible asegurar al 100% la protección total ante un cibertaque, sí que se puede minimizar su impacto mediante la integración en las instalaciones industriales de sistemas de protección capaces de evitar gran parte de los riesgos.
Durante 2016 el CERT de Seguridad e Industria, coordinado por el Incibwe y el Centro Nacional de Protección de Infraestructuras Críticas (CNPIC) ha atendido más de 106.000 incidentes de ciberseguridad, de los cuales más de 450 han correspondido a operadores críticos de los diferentes sectores estratégicos (energía, sistema financiero, telecomunicaciones, etc.) y el resto al ámbito de ciudadanos y empresas.