Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

S&P confirma la nota 'AA-' de China, pero no retira su amenaza de una rebaja "este año o el siguiente"

La agencia de calificación Standard & Poor's ha ratificado la nota 'AA-' para la deuda a largo plazo de China, manteniendo una perspectiva "negativa" ante los crecientes riesgos económicos y financieros, lo que podría llegar a suponer una rebaja de rating este año o el siguiente.
"La perspectiva negativa refleja nuestra opinión acerca del gradual incremento de los riesgos económicos y financieros para la solvencia del Gobierno, lo que podría resultar en una rebaja de rating este año o el siguiente", advierte S&P.
"Podría producirse una rebaja si vemos una mayor probabilidad de que China trate de estabilizar su crecimiento por encima del 6,5% permitiendo un incremento del crédito a un ritmo significativamente mayor que el de la economía", indican los analistas de la agencia, advirtiendo de que esta tendencia podría debilitar "la resiliencia" ante sacudidas de la segunda mayor economía mundial, limitando las alternativas del Gobierno y aumentando la probabilidad de una corrección más pronunciada de la tasa de expansión del PIB.
En sus proyecciones, la calificadora de riesgos prevé un crecimiento del PIB de China del 6,4% en 2017 y del 6,1% en 2018, que se moderará al 5,9% una año después y al 5,7% al siguiente, aunque advierte de que la incertidumbre del entorno exterior podría forzar a Pekín a mantener una importante carga de inversiones para apuntalar la economía.
"En este escenario, los ratios de endeudamiento del Gobierno y las empresas seguirían deteriorándose y la tasa de inversión se mantendría muy por encima de niveles sostenibles", señala la agencia, destacando, por otra parte, que la disposición del Gobierno a aceptar un menor ritmo de expansión puede ayudar a moderar el crecimiento del crédito a corto plazo y reducir las vulnerabilidades del rating soberano.
Asimismo, S&P considera que el creciente papel del yuan a nivel global también sirve de impulso para la resiliciencia de China, señalando que en caso de que la moneda china alcance el estatus de reserva a nivel mundial esto también respaldaría el rating chino.