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Rajoy descarta el rescate a España y pide que cada país asuma sus responsabilidades

"Hemos tomado el camino que nos corresponde, el de las grandes naciones ante las grandes encrucijadas"

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha pedido este miércoles "prudencia" en la Unión Europea y que cada país asuma su responsabilidad sin culpar a los demás, en referencia a las manifestaciones que en los últimos días han realizado dirigentes como el francés Nicolas Sarkozy o el italiano Mario Monti. Además, ha descartado que España esté a punto de ser intervenida, como ha ocurrido con otros países "cercanos".
En un discurso ante los diputados del Grupo Popular, abierto a los medios de comunicación, el jefe del Ejecutivo ha afirmado rotundo que controlar el déficit público es la "mayor urgencia" del país porque no hacerlo significa "enormes dificultades para poder financiarse".
"Te prestan si confían en que tu vas a devolverlo porque no debes demasiado y porque tienes crecimiento económico y generas empleo y, por tanto, ingresos. Hay países cercanos a nosotros que no pudieron y están en la situación de todos conocido. Quiero decir que éste no es el caso de España ni va a ser el caso de España en el futuro", ha enfatizado.
ESPAÑA CUMPLIRÁ SUS COMPROMISOS
Rajoy ha asegurado que España está en la UE porque "es bueno" para el país y porque cree en ese proyecto. "Tenemos un compromiso europeo, que hemos asumido voluntariamente y que tenemos que cumplir", ha asegurado.
En este sentido, ha hecho hincapié en que España cumplirá con el objetivo del 5,3 por ciento de déficit este año y con el 3 por ciento en 2013, porque si no lo hace "el prestigio, bienestar y crédito" del país quedarían "seriamente tocados".
Además, ha destacado que cuanto mayor sea el déficit público, mayor será la deuda y "hoy" ya se dedican 29.000 millones al pago de los intereses de la deuda. "Por tanto, tenemos que salir de ese círculo vicioso que es el que estrangula a nuestro país", ha advertido, para insistir en que cuando ha habido déficit publico "nunca" creció el país ni se creó empleo.
"El déficit público es malo porque nos resta credibilidad, impide crecer a las empresas y crear empleo, hipoteca el Estado del Bienestar, dificulta la financiación y pone en riesgo el futuro del país", ha alertado el jefe del Ejecutivo, para argumentar por tanto que reducir el déficit es un "objetivo irrenunciable".
"EL GOBIERNO DE ESPAÑA NO VA CONTRA NADIE"
El presidente del Gobierno ha aprovechado su discurso para criticar --sin citarlos explícitamente-- las últimas declaraciones que han realizado mandatarios europeos como el francés Nicolás Sarkozy, poniendo a España como el ejemplo a evitar, o el italiano Mario Monti, que ha culpado a nuestro país de ser el responsable de que la prima de riesgo de Italia retrocediera a niveles de finales de enero.
Según ha dicho, el Gobierno de España "no va contra nadie" ni "habla de otros países", sino que "desea lo mejor" a los demás países de la Unión porque "lo que es bueno para España, es bueno para la zona euro, y lo que es bueno para la zona euro, es bueno para España".
"Todos tenemos problemas y trabajamos para solucionar los nuestros, pero también para ayudar a la zona euro. Y esperamos que los demás hagan lo mismo, que asuman sus responsabilidades, que sean prudentes en sus afirmaciones y que trabajen para mejorar su país y la zona euro, porque todos tenemos una gran responsabilidad y queremos una Europa fuerte con un euro fuerte", ha declarado.
EXPLICAR LAS "VALIENTES" MEDIDAS
Tras hacer un repaso de las propuestas puestas en marcha en estos tres meses, el jefe del Ejecutivo ha pedido a sus parlamentarios que hagan "pedagogía" ante los ciudadanos y expliquen las "valientes" medidas que se están adoptando, dejando claro que se está haciendo lo que hay que hacer.
"Hemos tomado el camino que nos corresponde, el de las grandes naciones ante las grandes encrucijadas. Es un camino largo, de reformas históricas, de esfuerzos inaplazables salpicados en ocasiones de incomprensiones pero que nos van a permitir crear las vigas maestras de un nuevo crecimiento económico", ha proclamado.
Rajoy ha subrayado que España avanza "a buen ritmo y por el camino correcto". "El Gobierno tiene las ideas muy claras y actúa de acuerdo a un plan. Tenemos un rumbo fijo y cuatro años por delante", ha apuntado, para pedir a los suyos que no hagan "caso al ruido" ni se distraigan "con cosas menores".