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OHL cifra en hasta 300 millones el impacto de las obras fallidas, que tardará dos años en liquidar

El grupo ve "desmedida" e "injusta" la rebaja de Moody's y descarta nuevas ampliaciones de capital
OHL cifra en 300 millones de euros el impacto máximo que puede tener en sus cuentas el conjunto de proyectos de obras de construcción internacionales que le están generando distintos problemas y pérdidas, según indicó el consejero delegado de la compañía, Tomás García Madrid.
El grupo asegura que se trata de un impacto "asumible", dado que destinará a afrontarlo el importe de unos 300 millones de euros que obtendrá con la venta antes de fin de año de parte del Proyecto Canalejas de Madrid y del 'resort' turístico 'Mayakobá' de Rivera Maya (México).
No obstante, la compañía reconoce que llevará "cierto tiempo", que estimó en un periodo de hasta dos años (entre 18 y 24 meses), concluir y eliminar de su cartera estos proyectos.
El impacto de los 300 millones derivará de los desfases que se produzcan durante este tiempo entre el coste que suponga su construcción y el cobro de las obras.
OHL asegura que tendrá listo este importe gracias a dichas ventas y que cubrirá con desinversiones todas sus necesidades de capital. De esta forma, rechazó que contemple realizar una nueva ampliación de capital, que supondría una inyección de recursos por parte del Grupo Villar Mir, su accionista de control.
Las pérdidas generadas por las obras problemáticas constituyó uno de los principales factores del desplome del 93% que registra el beneficio de OHL de cierre de septiembre y de la caída del negocio de construcción, descensos que han llevado a Moody's a rebajar de nuevo la nota de la compañía hasta situarla en el límite del 'bono basura'.
Entre dichas obras figuran tres contratos de su división industrial con Pemex, que la compañía mexicana ha dejado en suspenso ante las dificultades económicas que atraviesa.
"NO SE REPETIRÁN ERRORES DEL PASADO".
"OHL puede asumir el problema de los 'legacy project' (obras problemáticas) y, una vez corregidos estos errores del pasado, no se volverán a repetir en el futuro", aseguró el consejero delegado.
"El grupo cuenta con una cartera de construcción saneada, sostenible, y generadora de efectivo, pero no será visible hasta que terminemos los trabajos pendientes en este lote de proyectos", reconoció García Madrid durante una presentación a analistas con ocasión de la rebaja de calificación.
No obstante, avanzó que el ejercicio 2017 será "más positivo" que el 2016, dado que el negocio constructor, excluyendo estos proyectos, generará 'cash flow' (caja) positivo.
"DESMEDIDO E INJUSTA" REBAJA.
Así, el consejero delegado considera que la rebaja del 'rating' de Moody's constituye una decisión "desmedida", "sin precedentes", dado que se trata de la tercera reducción en ocho meses, y "desconectada" de los "fundamentales del grupo y sus perspectivas de futuro".
Tomás García Madrid consideró "injusto" que Moody's no contemple en su análisis a la división de concesiones de OHL, un negocio que disparó un 26,6% sus ingresos, a pesar del 'efecto divisa', y que dará un dividendo de 250 millones de euros al grupo antes de fin de año.
Asimismo, aseguró que la deuda neta con recurso se reducirá a unos 600 millones de euros, desde los 972 millones que suponía en septiembre, gracias a los recursos logrados con la venta de Abertis.
Tras recordar que Fitch no ha variado la nota que tiene asignada a OHL, el consejero delegado reiteró el compromiso del grupo en "seguir trabajando activamente para reducir aún más la deuda con recurso y su coste medio". "El sólido historial de disciplina financiera y control de deuda del grupo continuará con más determinación en el futuro", garantizó.