Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La OCDE prevé que la tasa de paro alcance el 28% en 2014

La tasa de paro escaló al cierre de marzo hasta el 27,16%,Efe

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) prevé que los elevados niveles de desempleo en el conjunto de los países miembros persistan hasta finales de 2014, dejando la tasa de paro estable en torno al 8%, y destaca en concreto que en seis países europeos, entre ellos España, la tasa de desempleo aumentará más de un punto porcentual.

Según recoge la edición de 2013 de su informe 'Perspectivas de Empleo', la tasa de paro en España subirá desde el 25% de 2012 hasta el 27,3% en 2013 y el 28% en 2014. Tan sólo Grecia registrará unos niveles de desempleo superiores a los de España, ya que su tasa de paro se situará en el 27,8% y en 28% el próximo.
Los datos de España y Grecia ponen en evidencia las amplias divergencias que existen entre los países miembros de la Organización, que prevé "pocos cambios" en la tasa media de la organización, que repuntará del 8% de 2012 al 8,1% en 2013, para volver al 8% en 2014.
"Han pasado más de cinco años desde el inicio de la crisis financiera y económica mundial, pero una recuperación débil y desigual no ha generado suficientes empleos para lograr una importante disminución del paro en muchos países de la OCDE", afirma.
En este sentido, remarca que la subida de un punto o superior que registrarán seis país (España, Grecia, Italia, Países Bajos, Portugal y Polonia) se verá compensada por la caída de al menos cinco décimas que se producirá en las tasas de paro de cinco de sus miembros (Canadá, Estonia, Islandia, Nueva Zelanda y Estados Unidos).
Por otro lado, señala que la crisis ha tenido un impacto mayor en algunos grupos, como los jóvenes con menor formación, en comparación con otros. De hecho, subraya que los trabajadores de mayor edad se han visto menos afectados que en crisis anteriores, en parte por un retraso en la edad de jubilación como consecuencia principalmente de un mejor educación y un mejor estado de salud que generaciones anteriores y de un menor acceso a la jubilación anticipada.
A este respecto, incide en que en esta ocasión el mejor comportamiento del empleo entre los más mayores no se ha hecho a expensas de los jóvenes, lo que refuerza la idea de que intentos anteriores de fomentar el empleo juvenil incrementando las jubilaciones anticipadas fueron "costosos errores políticos".
En su opinión, los gobiernos deben buscar estrategias que fomenten el empleo en ambos grupos de edad, incluidas reformas estructurales que impulsen el crecimiento y políticas activas en el mercado laboral, y ayuden a jóvenes y mayores a superar sus problemas concretos para encontrar y mantener un empleo.
Asimismo, apunta que los últimos años los gobiernos han intentado reducir las rigideces en la protección del desempleo con el objetivo de garantizar que los mercados laborales respondan más flexiblemente a los cambios económicos reduciendo la brecha entre los trabajadores temporales e indefinidos.
Sin embargo, reconoce que estos cambios pueden empeorar la situación de algunos trabajadores, por lo que insta a los gobiernos a "responder con políticas para reducir el impacto negativo de estas reformas y ayudar a los trabajadores a encontrar nuevos empleos".