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Rajoy y Juncker afirman que existen señales "evidentes" de recuperación en España

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, han asegurado que existen señales "evidentes" y "obvias" de una recuperación económica en España, pero han añadido que aún quedan cosas por hacer, especialmente para solucionar el problema de un elevado desempleo.

En rueda de prensa tras la cumbre para impulsar las interconexiones energéticas europeas, Rajoy señaló que es "evidente" y un "hecho objetivo" que existe un "cambio clarísimo" en la evolución de la economía española, pero admitió que también lo que es que la cifra de paro en España es "inaceptable".
En este sentido, defendió que esta es "la batalla" que está dando el Gobierno y el conjunto de la sociedad española. "El año pasado ha sido bueno en comparación con todos los anteriores, pero aún nos queda mucho por hacer. El gran objetivo es llegar otra vez a la cifra de 20 millones de españoles trabajando en nuestro país en los próximos años", agregó.
Rajoy recordó que España ha estado durante seis años destruyendo empleo a diario, ha vivido un periodo de recesión, ha generado desequilibrios y ha tenido dificultados para financiarse, pero a finales de 2013 y sobre todo en 2014 las cosas cambiaron y consiguió crecer primera vez en seis años y crear empleo por primera vez en siete años.
En este sentido, recordó que los últimos datos de paro y afiliación a la Seguridad Social en febrero, un mes tradicionalmente malo, son "muy positivos" y deben servir como un estímulo para continuar trabajando.
Así, recalcó que el gran objetivo nacional es llegar a los 20 millones de puestos de trabajo, algo que ve alcanzable, e insistió en que España creará más de medio millón de empleos en 2015, con un crecimiento del 2,4%.
Por su parte, Juncker coincidió con Rajoy en que hay "señales obvias" de que España está empezando a crecer, a crear empleo y a reducir de forma "clara y considerable" su déficit, por lo que decir que no hay recuperación "no se corresponde con la realidad".
Sin embargo, remarcó que mientras el desempleo en Europa y especialmente en España siga siento tan elevado, sobre todo entre los jóvenes, no se puede afirmar que se ha superado crisis. A este respecto, recalcó que el Gobierno español está ofreciendo "una respuesta" a los problemas de los ciudadanos.
Crecimiento sano y a largo plazo
Por su parte, el presidente de Francia, François Hollande, afirmó que es "cierto" que existe un recuperación en Europa, pero incidió en la importancia de que la de los países que han participado en programas de asistencia financiera no sólo alcancen a sus socios, sino también de que logren un crecimiento "sano y a largo plazo".
En este contexto, el presidente francés recalcó que, además de respetar las normas de ajuste presupuestario, era necesaria esta mayor orientación de la política europea hacia el crecimiento.
Asimismo, consideró que Francia podría superar su crecimiento del 1% previsto para 2015 si hay confianza e inversión y si se produce una recuperación generalizada en el resto del continente. "Somos solidarios también en crecimiento y no sólo a la hora de tratar los temas más delicados", añadió.
En esta línea, el primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho, destacó que es muy difícil crecer al mismo tiempo que se corrigen los desequilibrios y se realizan reformas, por lo que lo que ha ocurrido en muchos países europeos no hubiera sido posible si no hubiera funcionada la solidaridad europea.
Sin embargo, añadió que el hecho de que haya vuelto el crecimiento y haya un mayor margen de maniobra, no quiere decir que el stock de deuda y desempleo acumulado "vayan a desaparecer automáticamente". De hecho, apuntó que Portugal podría tardar más de una década en sanear la deuda pública.
En este sentido, admitió que quedan muchas cosas por hacer y aún hay que dar pasos "muy importantes" para lograr una recuperación "más virtuosa", pero subrayó en que para poder avanzar es necesario confiar en los resultados obtenidos, marcarse nuevos objetivos y no recordar todo el tiempo los lastres que se conservan del pasado.