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Lautenschläger (BCE): La estabilidad bancaria solo puede garantizarse con una regulación global

Las barreras nacionales bloquean el camino hacia la unión bancaria
La representante alemana en el directorio del Banco Central Europeo (BCE), Sabine Lautenschläger, ha subrayado que sigue siendo "una firme partidaria de la regulación global bancaria", dado que la considera como la única vía para garantizar la estabilidad financiera.
Así lo ha señalado la economista germana durante su intervención en un simposio celebrado este miércoles para conmemorar el aniversario de la autoridad de supervisión financiera alemana (BaFin), donde aseguró que se trata de un asunto en el que el Comité de Basilea "está trabajando" para aglutinar en 'Basilea III', un conjunto integral de reformas para la regulación y supervisión internacional de los bancos.
En este sentido, Lautenschläger explicó que la crisis financiera de 2008 mostró las interconexiones del sector bancario mundial, de forma que si una entidad falla, el resto del sistema puede desestabilizarse.
De igual modo, mostró su preocupación en relación a las recientes propuestas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y asegura que "las iniciativas puramente nacionales no mejorarán la estabilidad, sino todo lo contrario".
La economista germana advierte así de la importancia de la armonización bancaria, y especialmente la creación de un mercado bancario europeo. De la misma manera que es necesario el mercado único para una UE unida, la economista cree que es igual de relevante un mercado único europeo para los bancos.
EQUILIBRIO ENTRE ARMONIZACIÓN Y DIVERSIDAD
No obstante, señaló que "no se puede olvidar que el sector bancario se caracteriza por la diversidad, sobre todo por las especificaciones nacionales". Así, lo que exige es un equilibrio entre armonización y diversidad, ya que actualmente solo la localización de un banco determina requisitos tales como de capital o liquidez.
Asimismo, Lautenschläger precisó que la armonización es más importante entre los grandes bancos, aquellos que representan un riesgo elevado para el sistema por su capacidad de mimetizar los shocks. "Los bancos pequeños solo se vuelven problemáticos si todos tropiezan con el mismo problema a la vez, y para una eventualidad de este tipo se precisa de un sistema de protección institucional sólido listo para ser activado", explicó.
De esta forma, aseveró que las reglas para las pequeñas entidades pueden ser menos estrictas. El problema en este sentido es la importancia de considerar un umbral "correcto y universal" para diferenciar entre un banco pequeño de uno grande, ya que actualmente "las normas europeas no son ni uniformes ni completas".
Finalmente, concluyó que aunque "se han puesto en marcha muchas herramientas para hacer frente a una crisis, todavía existen muchas barreras nacionales que bloquean el camino hacia la unión bancaria".