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Juncker defiende simplificar la política de cohesión de la UE

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha defendido este martes la simplificación de la política de cohesión de la Unión Europea, destinada a reducir la brecha y desigualdades entre las diferentes regiones europeas, y garantizar que sea "más eficaz y más útil" en el futuro, aunque ha dejado claro que "la introducción de condiciones para recibir apoyo financiero de fondos europeos ha sido un verdadero catalizador de las reformas estructurales" en los Estados miembro.
"Debemos reconocer que esta gran política común de solidaridad europea cumple realmente esta misión. La política de cohesión irriga el conjunto de nuestra unión, toca todas las regiones, toca todas las ciudades, todas las zonas rurales", ha defendido Juncker durante el Séptimo Foro de Cohesión sobre el futuro de la política de cohesión europea, en vísperas de la presentación este miércoles de la Comisión Europea de sus reflexiones sobre el futuro de las finanzas de la UE.
Juncker ha defendido la política de cohesión es "por excelencia una política de proximidad, que responde directa y concretamente a las expectativas y preocupaciones cotidianas de nuestros ciudadanos".
De cara al futuro, el jefe del Ejecutivo comunitario ha insistido en la necesidad de que la política de cohesión sea "más eficaz y más útil" y ha insistido en que la necesidad de avanzar en los esfuerzos de "simplificación y diferenciación".
Así, ha insistido en que la política de cohesión debe "tener en cuenta la diversidad" entre regiones y "no puede, como ha hecho frecuentemente, descansar en un único modelo". Por el contrario, debe atender "las necesidades específicas de cada Estado miembro y región", eso sí preservando la igualdad de trato entre todos".
También ha insistido en la necesidad de "invertir en lo mejor" de cada región como el talento de las personas y en su formación profesional adaptado a las necesidades futuras y en la especialización inteligente y ha insistido en la necesidad de "recurrir más" a la posibilidad de financiar proyectos con fondos estructurales y del conocido como Plan Juncker para inversiones estratégicas, que ha movilizado ya cerca de 200.000 millones de euros. "Todavía demasiado insuficientes", ha dicho.
También ha puesto en valor los esfuerzos "importantes" que se han hecho para "garantizar que cada euro gastado" produzca "resultados" y ha defendido que "la introducción de condiciones para recibir apoyo financiero de fondos europeos ha sido un verdadero catalizador de las reformas estructurales, un acelerador de la aplicación de las recomendaciones específicas a países" en el marco del Semestre Europeo.
Juncker ha apostado sin embargo por "reforzar sinergias entre las políticas e instrumentos" a nivel europeo, nacional, regional y local, ante la necesidad de aprovecharlos de forma "más estratégica" y "más complementaria".
SOLIDARIDAD Y RESPONSABILIDAD
Juncker ha reclamado que la política de cohesión futura se guíe por los principios de "solidaridad" y "responsabilidad". "La solidaridad constituye el fundamento de nuestra Unión, pero no puede haber solidaridad sin reciprocidad y sin responsabilidad", ha subrayado, insistiendo en que en el contexto actual que vive Europa una política de cohesión europea "ambiciosa" y "exigente" resulta "más que nunca necesaria" para relanzar la Unión de los ciudadanos.
"No podemos cambiar el sistema cada siete años. Si no llegamos a reformarlo, fracasaremos y el fracaso no es una opción", ha subrayado.
Juncker ha avisado que "la brecha entre las opiniones públicas europeas y la acción política europea ha crecido demasiado y la Comisión quiere intentar reducirla". "Debemos imperiosamente acercar Europa a los ciudadanos", ha dicho.
"Cómo queréis acercar a los ciudadanos a Europa si no demostráis lo que Europa hace por ello", ha dicho Juncker, que se ha dicho "apenado" e incluso "escandalizado" por su desconocimiento de los proyectos de cohesión a pesar de que los ciudadanos son "los principales beneficiarios" de esta política.
"Muy frecuentemente se les esconde esta realidad evidente", ha criticado, insistiendo en la necesidad de hacer un mayor esfuerzo por explicarles esta realidad y recordando las palabras del segundo presidente de la Comisión Europea, el belga Jean Rey, que decía que "la política regional debe ser para la comunidad lo que el corazón es para el cuerpo humano".
El primer ministro maltés, Joseph Muscat, cuyo país ejerce la presidencia de turno de la UE, ha defendido que la política de cohesión contribuye a mejorar el desarrollo socioeconómico de las regiones, ha reconocido la necesidad de mejorar su "visibilidad" ante los ciudadanos y ha lamentado que siempre que se han intentado simplificar las normas "han terminado siendo más complicadas".
"Necesitamos normas simples pero sólidas y garantizar que las tengamos pronto o no será posible usar este ejercicio de simplificación en el actual periodo de programación. Esto sería muy lamentable cuando nuestras economías están empezando a despegar. Esto es el empujón adicional que necesitamos", ha dicho.
En todo caso, ha defendido que la política de cohesión representa "lo mejor de la solidaridad europea", algo que "sigue siendo tan relevante ahora como siempre lo ha sido". "No voy a aventurar ahora en si tenemos que tener condicionalidad", ha admitido.
"Hay muchas prioridades compitiendo por nuestro dinero y nuevas prioridades", ha admitido, aunque ha confiado en que este debate no se reduzca a "un debate entre lo nuevo y lo viejo o los ricos o los menos ricos o incluso entre norte y sur" y se centre dar "valor europeo añadido".
La vicepresidenta del Parlamento Europeo, Mairead McGuinness, ha avisado de que en el actual contexto sobre el futuro de las finanzas de la UE, de "presiones" sobre el presupuesto europeo y nacionales y de "preocupación" por el impacto del Brexit la Eurocámara ya ha avisado de que no aceptará "ningún debilitamiento de la política de cohesión" y la UE debe dotarse de "suficientes recursos" para responder a las expectativas de los europeos en los diferentes frentes, ya sea la seguridad o la inmigración.
"Hoy necesitamos más, no menos cohesión", ha concluido, tras avisar de que "la disparidad económica y social entre nuestras regiones todavía es demasiado grande" y "el proceso de convergencia parece haberse ralentizado". Además, ha avisado de que a pesar del crecimiento económico en Europa "muchas" regiones sufren un desempleo, especialmente juvenil, "totalmente inaceptable".