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Funcas ve bases "más sólidas" en el crecimiento y un alza de productividad en línea con los grandes de la UE

Advierte de que la "limitada duración" de las relaciones comerciales en el exterior supone un "serio contratiempo" para consolidar el sector exterior
La Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas) constata que la productividad de España aumenta en línea con la de los grandes países de la UE y cree que se produce un cambio estructural en el modelo de crecimiento que se sustenta sobre bases "más sólidas" que anteriormente.
En su última publicación de 'Cuadernos de Información Económica', Funcas señala que España vuelve a crecer por encima de los grandes países de la zona euro pero, a diferencia de como lo hacía antes de la crisis, ahora el saldo de su balanza por cuenta corriente es positivo.
Funcas subraya que los incrementos sectoriales de productividad son compatibles con el aumento del empleo, lo que sugiere que "puede estar produciéndose un cambio estructural en el modelo de crecimiento, sustentado sobre bases más sólidas que en anteriores fases alcistas del ciclo".
En este sentido, recuerda que antes de la crisis, el modelo de crecimiento se sostenía en el endeudamiento externo a unos niveles atípicos para una economía grande de la eurozona y la economía española crecía porque aumentaban el número de trabajadores y las horas trabajadas pero no mejoraba su productividad.
"Después de la crisis, y aunque todavía no se puede emitir un juicio definitivo, hay elementos que apoyan la idea de que está aumentando la productividad de la mayoría de sectores, lo cual, previsiblemente, contribuya también a mejorar la balanza por cuenta corriente", explica el autor del artículo, Ramón Xifré.
Asimismo, destaca que las ganancias de productividad de los últimos años están en línea con las de los grandes países de la eurozona, siendo superiores en servicios profesionales, actividades científicas e industria manufacturera.
El resultado es "una mejora de la competitividad que se traduce en un buen comportamiento del sector exterior" que, a diferencia de otras fases alcistas del cliclo económico, ahora se caracteriza por una aportación positiva al crecimiento.
LA LIMITADA DURACIÓN DE LAS RELACIONES COMERCIALES EN EL EXTERIOR.
En la publicación también se recalca que las empresas españolas establecen relaciones comerciales con el exterior con "mayor frecuencia e intensidad" que en el pasado, pero en muchas ocasiones tienen una limitada duración, lo que representa "un serio contratiempo para la consolidación de un sector exterior potente".
En el caso de España, en un periodo de seis años (2010-2015), casi el 50% del valor de las exportaciones del último año proviene de nuevas relaciones comerciales. Sin embargo, el porcentaje de las nuevas relaciones comerciales que nacen y mueren cada año a lo largo de esos seis años supera el 60%.
Las relaciones que tienen mayor riesgo son aquellas en las que una empresa intenta expandir su cartera de exportación con un nuevo producto a un nuevo destino, seguidas de las que promueven la expansión a destinos familiares.
En cambio, el riesgo de fracaso es menor en las relaciones creadas a partir de la expansión de la cartera de destinos, pero con viejos productos, y en las que se combinan productos y destinos familiares.
En todo caso, la supervivencia aumenta con el valor inicial de la exportación y con el tamaño de la empresa exportadora, así como cuando los destinos se sitúan en países europeos con elevada renta per cápita, según Funcas.
EL EMPLEO DE LA RECUPERACIÓN.
Por su parte, María Jesús Fernández se detiene en las características del empleo creado en la recuperación en 2014-2016, periodo en el que se generaron 1,2 millones de puestos de trabajo, lo que significa que se ha recuperado poco más de la tercera parte de los 3,4 millones de empleos destruidos en los seis años anteriores.
El empleo ha crecido en todos los sectores, especialmente en los servicios de mercado, que representan el 75% de todo el empleo creado y superan ya el nivel previo a la crisis, pero en industria y especialmente en construcción solo se ha recuperado una mínima parte.
Las ocupaciones que requieren mayor grado de cualificación han supuesto la creación de 720.000 empleos, mientras que las de menores niveles lo han hecho en 550.000.
Desde la perspectiva de quienes han encontrado empleo, más de la mitad de los nuevos ocupados tiene educación terciaria, mientras que la tercera parte tiene un nivel de formación de secundaria o superior no terciaria, de modo que el nivel de estudios ha sido un factor determinante en la colocación de los trabajadores.
De igual forma, solo el 11,3% de los nuevos empleos ha sido ocupado por personas con un nivel de formación bajo (inferior a la secundaria completa), cuando este tipo de mano de obra representa el 38% de la población activa.
Por edades, el grupo que mayor crecimiento relativo del empleo ha registrado ha sido el comprendido entre 50 y 64 años, con un aumento del 17,4% (760.000 nuevos empleos, es decir, el 63% del empleo nuevo total), seguido de los jóvenes hasta 24 años, con un incremento del 7,5% (57.000 ocupados más). En el grupo de entre 25 y 49 años, el crecimiento es del 3,1% (365.000 ocupados más).