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Fitch sube ocho escalones el rating de Popular tras su compra por parte de Santander

La agencia de calificación crediticia Fitch ha elevado en ocho escalones la nota de solvencia a largo plazo de Banco Popular tras su adquisición por parte de Banco Santander, informó en un comunicado.
De hecho, Fitch ha revisado la calificación crediticia de Popular desde 'B' a 'A-', y otorga una perspectiva 'estable' al rating, tras el proceso de resolución efectuado por las autoridades comunitarias y su posterior venta a Santander al precio simbólico de un euro.
Además, la agencia de calificación ha confirmado el rating 'A-' de Banco Santander al apreciar que el impacto de la operación es "neutral" para el grupo presidido por Ana Botín, puesto que el capital social de Popular y sus instrumentos de deuda convertible y subordinada se han utilizado para elevar la cobertura de sus activos problemáticos.
En este sentido, Fitch considera que el impacto de los casi 37.000 activos improductivos que Popular tiene en balance, la mayoría de ellos ligados al ladrillo, se contrarrestará con la ampliación en 7.000 millones de euros que efectuará Santander.
"Los riesgos de ejecución son manejables dado el tamaño de Popular, que representaba el 11% de Santander a finales de 2016, y el historial del equipo directivo del banco cántabro en adquirir e integrar bancos", señala el comunicado.
A pesar de creer que la calidad de los activos de Santander se deteriorará "algo" tras la absorción de Popular, Fitch estima que el incremento en la cobertura de los activos tóxicos facilitará el proceso de desinversiones que Santander pretende completar en 2020, aunque pretende reducir los activos inmobiliarios a la mitad en los próximos 18 meses.
Además, la capacidad de financiación y la liquidez de Santander no se verá afectada por la operación a pesar de los problemas experimentados por Popular.